Las drogas: Realidad o ficción

Las drogas: Realidad o ficción

En el mundo de hoy fumarse un porro o meterse un pase de perico es tan normal como cepillarse los dientes. Obvio, no todo el mundo da la cara y pocos se atreven a aceptar a familiares y conocidos que se consume o se ha consumido una de estas sustancias. No es fácil. El concepto de consumo de drogas creado desde los 70`s vendió la idea de que una persona en esta situación o bien era un ladrón, o mal era el enfermo o la oveja negra de la familia.

Las drogas, realidad o ficción

El consumo de hoy ya no es una conexión espiritual ni nada por el estilo, se basa en una búsqueda del placer, del sentirse bien, de ver que la realidad no existe, que nada es y que lo único importante es tu realidad, la que tu vives y la de nadie más, como lo expresa el actor Eusebio Poncela en su interpretación en la película Martín (Hache).

La marihuana por ejemplo, relaja, agudiza el tacto y el sabor; el perico por su parte desaparece los complejos, no hay miedo, se puede conquistar a una nena, ser el mejor bailarín de salsa, y si se fracasa no importa, ya abra otro pase para seguir adelante.

Por otro lado están los ácidos, que además de ser alucinógenos, son una experiencia sensorial inolvidable: ver como el color verde de las plantas se desliza por entre ríos de clorofila. Los ácidos, bien decía el científico Adolf Hoffman, padre del LCD, que un viaje ácido es la posibilidad de entregarle el poder a la naturaleza, a nuestra naturaleza.

Las drogas son valiosas por eso, te enfrentan a tu yo, a tu ser más intimo, te invitan a conocer otras percepciones, pero he ahí el gran meollo del asunto, fácilmente te pueden llevar a estados de oscuridad, de depresión, pérdida de sentido, te pueden conducir a cavernas de las que se hace difícil salir. No creo en el consumo de drogas como una herramienta para esconderse de la vida. “No se puede encontrar paz evitando la vida” decía la escritora Virginia Woolf. Tampoco creo que las drogas generen más creatividad, es cierto que dan una nueva perspectiva, pero decir que es por medio de las drogas que alimentamos la creatividad es errado.Las drogas son un viaje mental, la creatividad es disciplina, estudio, y un toque de talento.

No soy un defensor del consumo de drogas, creo firmemente que es una decisión personal, un tanto riesgosa y en algunos casos con consecuencias lamentables. Pero es errado negar la realidad, no es con medidas restrictivas con que se fomenta la disminución en el consumo. Al revés, ese sentido de ilegalidad es atrayente, atrayente para el joven que consume por primera vez, atrayente para el policía que sabe que otra vez tiene el peso de la ley para recibir unos cuantos pesos por cada “marihuanero” que se encuentre, atrayente para quienes manejan el negocio porque aumenta el riesgo y los precios se elevan, atrayente para un modelo de gobierno que cree firmemente que la moralidad es un gran capital político.

-Es errado negar la realidad, no es con medidas restrictivas con que se fomenta la disminución en el consumo. Al revés, ese sentido de ilegalidad es atrayente-

Con o sin legalización la droga estará en las calles, estará en esas primeras fiestas colegiales, en los recreos de bachillerato, en los pasillos universitarios, en las salidas
al río, en las fiestas sin final del electro, rock y salsa, estará en el baño de una oficina multinacional, en la puerta de la iglesia de la esquina, e incluso, en las celebraciones de las campañas políticas.

Comments

comments