Clavitorial Edición 15

Clavitorial Edición 15

Podemos imaginar “un mundo sin reglas y controles, sin fronteras ni límites. Un mundo donde todo es posible”. Sin embargo, en el mundo real sólo parece ser verdaderamente libre quien no tiene
algo qué perder. Tener la vida es el único requisito indispensable para perderla, por lo que siempre tendremos algún tipo de restricción, de dependencia. Aceptar ser dependiente también es aceptar que estamos expuestos a ser manipulados por aquellos de quienes dependemos, a quienes entregamos el poder de decidir por nosotros.

Sin embargo, aceptar cierto grado de dependencia no es lo mismo que resignarse. Es posible evaluar si vivir aferrados a la tranquilidad y la sensación de seguridad de la estabilidad financiera, política o emocional que ofrece la dependencia, vale el precio que estamos pagando a costa de nuestra libertad. Cuando el precio sea muy alto, se necesita de madurez para asumir la libertad y no cambiar una dependencia por otra. No necesitamos más casos de adictos, quienes dependen del alcohol o las drogas para esconderse de sus demonios, que pasan a depender de un culto fanático donde no necesitan pensar porque ya todo está escrito.

Por otro lado, si la felicidad es realizar nuestros sueños, ningún camino parece más directo que el de depender menos de la nota y decidir aprender, depender menos de lo que dé plata y decidir hacer lo que nos gusta, depender menos del qué dirán y decidir vestir como nos plazca.

Esta edición de El Clavo les propone abrir los ojos y ser conscientes de qué tan dependientes son. Sólo así, podrán tener criterio para decidir por sí mismos, sin tragar entero todo lo que les dicen, incluyendo lo que propone este mismo editorial.

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