Teoría Vs. Práctica

Teoría Vs. Práctica

Cuando uno entra a la universidad, los profesores advierten que el mercado laboral tiene un problema y es que la oferta supera a la demanda. O sea, se gradúan más profesionales de los que se necesitan; y tras esa advertencia estudiamos lo que estudiamos. Tal vez una salida para disminuir esa gran diferencia sea entrar a un plan académico en el que haya poca oferta y dentro de unos seis años sea una profesión con futuro. Entonces estudiamos algo que combine los computadores, Administración, idiomas, Ecología y Psicología. De ahí salen esas carreras raras que se inventan en Colombia cada año, con la promesa de solucionar el problema del desempleo y formar un profesional más competitivo.Sucede que parte del problema arranca con que nuestro sistema educativo trabaja en una isla y las empresas en otra. Las universidades forman unos profesionales que, consideran, son los ideales basados en el ECAES, los datos de la revista Dinero y estándares confusos de calidad como las acreditaciones. Y la industria va en el cuento del ISO 9000, competitividad, TLC, trabajo en equipo y contratos por proyectos, buscando un profesional más práctico y menos teórico. De ahí sale la necesidad de contratar gente calificada en una labor específica, que sepa cómo funcionan las cosas, y no que salgan de la academia con exceso de teoría buscando que en la práctica se “gane” la experiencia. Cuando se gradúan, todos sueñan con ser gerentes, presidentes de compañías, pero la estructura de las empresas es piramidal, lo que sugiere que toca empezar por la base y luego ascender combinando práctica y teoría.

En Colombia hay más universitarios que técnicos, así como más médicos que enfermeros, más odontólogos que auxiliares y en teoría debería ser al contrario. Se necesita más gente que sepa hacer las cosas y las haga, y esos son los que se formaron en la práctica, aquellos que en la actualidad consiguen empleo más fácil que un universitario y en muchas ocasiones ganan más, es sólo cuestión de mercado. Por ejemplo, mire las ofertas de empleo de su periódico local, o compare lo que gana un man que arregla computadores en las tardes con un profesional promedio. Es sencillo, sucede algo parecido con los médicos. Como hasta los años 90 eran muy pocos y ganaban bien, muchas personas se metieron a estudiar medicina y ahora hay sobreoferta. En pocas palabras abarataron la mano de obra.

Es cierto que ser universitario da estatus y nos mete en un cuento de cinco años muy bacano, pero la realidad de nuestro país indica que hay un problema de mercado laboral que hay que solucionar y las universidades ya no pueden vender la promesa del empleo asegurado. Tal vez algunos de los estudiosos universitarios deberían continuar en lo suyo y seguir teorizando desde su lugar a través de la investigación, que está marginada como algo sólo para soñadores o los que quieran ser profesores. Así no se gane bien y el presupuesto destinado para este fin sea mínimo, comparado con el de la guerra, es un espacio en donde se necesita de una participación más numerosa, pensando en que la teoría nos ayuda a planear y proyectarnos en el largo plazo, pero la práctica es el hoy, su polo a tierra.

Comments

comments