¿Y después de la marcha qué?

¿Y después de la marcha qué?

Foto: Cristhian Carvajal - EL CLAVO

Foto: Cristhian Carvajal - EL CLAVO

Ése fue el mensaje con el que los integrantes de la Revista El Clavo marchamos hace ya un mes buscando la reflexión de los asistentes. Queríamos cuestionar la participación en dicha movilización masiva que fue programada con dos meses de anticipación por medio de la red social Facebook y a la que se unieron irremediablemente muchos medios nacionales y de forma oportunista algunos políticos. Y es que resulta bastante impopular rechazar la invitación a marchar en contra de las FARC, o mostrar alguna afinidad –por pequeña que sea– con Chávez o Piedad Córdoba, ya que los medios muestran a éstos como símbolos culpables de todo lo malo que sucede en nuestro país. A propósito, ese día mientras caminábamos en tremendo solazo, un señor comentaba que sólo faltaba que le echaran la culpa a Chávez por la aparición de un Ovni el día anterior.

Y es que ése es el punto, obviamente no el del Ovni, si no el hecho que volvamos a cometer el mismo error de hace varios años, que juzgamos a los síntomas como si fueran la causa de la enfermedad, creemos que las FARC, los Paramilitares, Chávez y hasta el mismo Uribe son el problema que tiene nuestro país, y no. Podemos desaparecer a todos éstos personajes y a muchos más que quedan pendientes y la situación de desigualdad, pobreza, falta de educación y hasta la famosa Reforma Agraria que pedía Tirofijo, cuando aquel Gobierno decidió bombardearlo, no va a cambiar.

De todas formas hay que resaltar la importante manifestación que hubo en contra del secuestro y la violencia; por momentos pareció como si por fin el pueblo colombiano había empezado a salir del adormecimiento que padece desde hace varios años.

¿Y después de la marcha qué? Pues la re-reelección de Uribe dijeron muchos al otro día. Luego la marcha por las víctimas de los Paramilitares, y entonces tocará organizar otra por las víctimas de la olvidada UP (Unión Patriótica), por los desplazados (víctimas de la guerrilla, los paras y el gobierno) y hasta por los indígenas Nukak. Y más marchas contra los políticos corruptos, contra los gringos que mataron a Gaitán y claro, contra los ‘narcos’, que financian todo este gran negocio de guerra y hacen que nuestros problemas sean cada vez más complejos.

Así que una posible respuesta a la pregunta planteada por la Revista El Clavo en la marcha del 4 de febrero y ante la gran participación de jóvenes en ella –muchos de ellos universitarios– podría ser, la de no olvidar ese gran sentimiento de rechazo que tiene Colombia en contra de la violencia, aprovechar la coyuntura de la comprada de la pinta “sensible” de marcha (bandera+camiseta+gorra blanca) y reflexionar sobre los verdaderos problemas. Así que podemos empezar concientizándonos que no votando, haciendo fraude en un parcial, siendo indiferentes, no haciendo fila y hasta comprando CD’s piratas, entre muchas otras acciones cotidianas, estamos contribuyendo a que las causas fundamentales de nuestros problemas se alimenten cada vez más y el fin de la guerra se prolongue.

Bueno, hasta la próxima marcha.

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