Procesos

Procesos

Foto: César López - EL CLAVO

El largo plazo no se construye de un día para el otro, ni radica en tener una buena idea o sólo un grupo de gente llena de sueños. Tampoco hace parte de proyectos tipo “el papel puede con todo” y conceptos meramente materiales. Podemos decir, que el largo plazo se elabora todos los días, siendo coherentes, pensando primero en la gente, con un equipo de trabajo motivado que marche para el mismo lado. Para hablar de largo plazo tenemos que referirnos necesariamente a procesos y El Clavo es eso, un proceso que ha sabido manejar bien los tiempos y el espacio, que ha entendido que lo colectivo funciona y que el medio universitario está en constante cambio. Al interior del grupo se gesta un sentimiento común, que vibra con lo informal, es el mundo de los amigos de trabajo, de un nuevo lenguaje, de los apodos y las cervezas luego de un Consejo Editorial.

Hace 10 años inició el proceso de El Clavo a partir de espacios de diálogo y tertulias, luego se publicaría el primer ejemplar del entonces periódico ?una propuesta más, como muchas que salen a diario? creado por estudiantes para estudiantes, buscando ser la voz de los jóvenes de aquella época y abrir espacios de diálogo horizontal entre los distintos actores de la academia. Por El Clavo han pasado cinco generaciones de estudiantes universitarios, de distintas universidades y carreras, todos haciendo aportes válidos dependiendo de la coyuntura, contribuciones que sumaron para el grupo y el producto impreso.

Cada sección de El Clavo, cada nuevo comité de trabajo y cada edición representa años de esfuerzo, perseverancia, trabajo constante y visión de permanencia en el tiempo. Sabemos que todavía hace falta mucho, que nos encontramos en alguna parte del proceso que no sabemos cuándo termina. Por ello cada edición de esta publicación busca “dar en el clavo” del periodismo universitario y se elabora como la última versión de nuestro trabajo, como un último avance y el mejor esfuerzo, siempre respetando los tiempos, las personas y las instituciones, sabiendo que le apuntamos al futuro. Por eso no caemos en modas y tendencias pasajeras, en proyectos de corta vida que buscan un retorno inmediato y que al año nadie recuerda.

A todas las personas que han pasado por El Clavo en estos 10 años de periodismo universitario, muchas gracias. Gracias a las empresas que han creído en nosotros, a nuestros lectores, escritores, amigos y enemigos. Todos ellos y usted contribuyen, e inevitablemente hacen parte de este proceso, de este sueño, de esta obra en construcción. Porque El Clavo no es más que eso, una herramienta que une, que pulla y funciona.

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