Regresa el impreso

Regresa el impreso

Muchas personas daban por muerto El Clavo. Tal vez porque nunca conocieron que este nombre no representaba sólo un periódico, sino que también era un grupo de trabajo estudiantil que desarrolla proyectos de participación y de construcción de tejido social. Durante el tiempo en que no salió el periódico. Se seguían realizando actividades como tertulias, un taller de redacción de prensa escrita y se participó en eventos como la organización de la Javerumba 2002. Ahora El Clavo entra en una nueva etapa sin perder el espíritu de trabajo y servicio, con mayor énfasis en los medios alternativos de comunicación impresa y en los virtuales con elclavo. com.

El Clavo es un medio de comunicación independiente, consciente de su incidencia política, y se constituye como un espacio de participación universitaria que busca, clavo a clavo, construir y generar un pensamiento critico en la comunidad estudiantil que vive en una burbuja de cristal. Lo cual no le permite percibir la situación que vive el país, y no la deja asumir su posición como privilegiados y futuros responsables del rumbo de nuestra feudal Colombia.

La Universidad, al contar con un medio de expresión de estudiantes para estudiantes, logra de alguna forma, reconocer el comportamiento y el rol que asumen los jóvenes en la Institución. Logra identificar las necesidades y sentimientos de los que quieren aprender, de los que están en una total búsqueda de liderazgo, valores y símbolos, que los ubiquen en un contexto bien particular en sus vidas, como universitarios y ciudadanos. Necesitamos fortalecer nuestros proyectos de vida, valorando las competencias que tenemos bien dormidas por el fenómeno globalizante. Nos negamos con creatividad, a dejarnos homogeneizar por la publicidad, los medios masivos, el consumo y cualquier otro dogma o sistema totalitario.

Debido a la coyuntura actual que vive nuestro país, la Universidad no puede de ninguna manera ser un simple centro de capacitación laboral. Eso no es lo que la sociedad necesita, o ¿será que toda esa gran cantidad de “exitosos” profesionales y promedios altos que nuestros profesores y dirigentes alardean han servido de algo? ¡De nada!, Basta con mirar el país que tenemos!. Al día de hoy entregan un país mas jodido que nunca.
No podemos seguir tratando de igual manera la única esperanza que queda: la educación. No podemos seguir siendo unos derrotados ni unos confundidos. Tenemos que despertar.

Es hora de construir modelos educativos, conocimiento, teorías y proyectos colombianos, que se acojan a las necesidades de nuestro país. Profesionales socialmente competentes, que aporten de verdad a nuestra sociedad. Los modelos educativos y el conocimiento extranjero que encontramos en nuestras bibliotecas y que estudiamos a diario, son viables para otros países, pero no para el nuestro, con un conflicto social y armado que quiere arraigarse en nuestra cultura. ( Así que pilas y en la jugada! porque la calidad y la excelencia no se logran cumpliendo requisitos, ni redactando documentos perfectos. Se logra con hechos, con resultados concretos. Nos arriesgamos a regresar, ofreciéndoles de nuevo este número como un hecho concreto, para que sea deborado por la mediocridad del que no mueve un dedo por si mismo, ni por los demás.
“Todo por construir.”

Comments

comments