DOMINGO: OCTAVO DÍA

DOMINGO: OCTAVO DÍA

domingo - mauricio paz

Es aquel día que no sabes que es una alarma, que te despiertas sin preocupación y que bañarte no es un afán. Es el domingo el día en el cual, literalmente, te rascas la barriga después de 7 rutinas trajinadas, ya que debes prepárate para iniciar el nuevo ciclo.

El domingo es un día de completa relajación, de un encuentro del yo con yo, de olvidarte que debes esperar el MIO 45 minutos y que te conviertes en un jugador de Rugby entre cada salida y entrada a cualquier articulado, padrón, etc. Además de coger mil transbordos para llegar a un sitio, sin olvidar los mil motivos que encontraste para reírte como las nuevas tendencias de moda, como los corte de cabello de los pelaos de los colegios.

Como dice el Génesis es el día de descanso, te puedes bañar y empijamarte de nuevo sin crítica alguna, tampoco es necesario tender la cama ya que esta será tu principal herramienta. También es el día de almuerzo familiar, farandulear no es que sea muy apetecido; Los desayunos, almuerzos y comidas son opulentos… son una de esas pocas ocasiones que ves a tu familia completa sentada a la mesa, claro la mayoría en pijama o con las perchitas más cómodas, normalmente feas. El cine es una de las mejores opciones pero no con el amigo, el novio o algo parecido. En mi caso, el domingo es día de películas, de especial de conciertos o de lectura novelística como historias escritas que te llevan a otro mundo (se recomienda no ver noticieros, ni noticias este día).

Diony Ico Brath

Como a mi creo que a muchos les pasa, también es el día de mantenimiento personal. Día de las mascarillas; que para la cara, el cabello, las piernas, en fin. También se deben arreglar las uñas o por lo menos cortarlas. Es lo que coloquialmente suelo llamar el baño de las mil horas, es que nosotros también necesitamos de mantenimiento, así como las lavadoras, neveras o vehículos; como cuando dicen: – después de x kilometraje necesita ir al concesionario-. Así de igual forma nos pasa, debemos estar relucientes para el loco lunes, la primera rutina.

El domingo, viva o no en su casa materna también es el día de los chismes. Su mamá o papá lo actualiza de todos los sucesos ocurridos en la familia, cuadra, barrios u/o ciudad; inician normalmente con las siguientes palabras: ¡imagínese!, ¡si viera!, ¡si le contará!, ¿¡adivine qué!?, ¡mirá qué!. La mayoría de chismes no son de su interés, pero usted le saca el gusto y obviamente la gracia del suceso de charlar con su mamá o papá.

Así es mi domingo, sin horarios, ni siquiera para los tres golpes del día. Este es mi día donde es mucho más divertido rascarse la barriga, que mi yo le dedique tiempo al yo y a la familia. Todo esto para empezar una semana de infinidad de horarios y rutinas.

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