Vida más allá del trabajo

Vida más allá del trabajo

VIDAMASALLA

Muchos jóvenes profesionales enfrentan jornadas de trabajo muy largas, incluso los fines de semana, que terminan por convertirse en una rutina extenuante para cualquiera: salir temprano de casa, llegar a la oficina y encontrar un montón de tareas acumuladas, trabajar durante 10 o más horas seguidas, contestar llamadas y responder correos fuera de la oficina, volver tarde a casa y dormir un par de horas antes de repetir la misma jornada.

Evidentemente, el exceso de trabajo ocasiona múltiples problemas en nuestra salud física y mental. El hecho de pasar muchas horas sentados en una oficina nos expone a enfermedades que antes no eran tan frecuentes o que no se veían en gente joven, como por ejemplo, estrés, depresión, adicciones, fatiga crónica, insomnio, problemas de visión, problemas gástricos, dolores articulares, enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes…y la lista continúa.

Asimismo, cuando dejamos que el trabajo nos absorba perdemos toda vida social. Descuidamos a nuestra familia y amigos, no salimos a fiestas, olvidamos nuestros hobbies y proyectos personales, nuestros temas de conversación giran alrededor del trabajo, nos aislamos y perdemos el interés por muchas cosas.

Por todo esto, el dilema de “vivir para trabajar o trabajar para vivir” hace eco en la cabeza de muchos jóvenes cansados de seguir estas “reglas” y ha hecho que muchas empresas reevalúen sus exigencias hacia sus empleados, en términos de flexibilidad laboral.

Así pues, para muchos trabajadores y empresas es importante mantener un equilibrio saludable entre la vida personal y profesional. De hecho, observamos que pese a las crisis económicas, muchos prefieren un empleo con menos remuneración, pero que les deje tiempo libre para su vida personal. Las maratónicas jornadas de trabajo no son convenientes para nadie: los expertos en management coinciden en que ¡los empleados felices y satisfechos son más productivos y comprometidos!

No obstante, si bien esta inquietud está presente en muchos jóvenes, la dura realidad laboral nos impulsa a tomar empleos que no corresponden a nuestras expectativas, con condiciones precarias y un alto nivel de exigencia. Además, resulta difícil romper los viejos esquemas laborales de estilo taylorista o fordista, especialmente en países en desarrollo como el nuestro.

Si el centro de tu vida es el trabajo, o en otras palabras eres un workaholic, recuerda que es fundamental tener una “válvula de escape” y equilibrar tu trabajo y tu vida personal. Despégate del computador y aprovecha tu tiempo libre para despejar tu mente, hacer deporte, dedicarte a la fotografía, coleccionar algo que te apasione, aprender un idioma exótico, viajar, escribir, leer, mirar una película, asistir a un concierto, conocer gente nueva, hacer manualidades, comer, dormir, estudiar ¡o simplemente rascarte el ombligo!

Daniela Ramírez

Editora ESL – Estudios Internacionales 

Comments

comments