10 Consejos para no ser un jefe porquería

10 Consejos para no ser un jefe porquería

10 consejos para no ser un jefe porquería

Los empleados no renuncian a las empresas, renuncian a los malos jefes” Se titulaba un artículo que rondó bastante por la web hace unas cuantas semanas.

En el pasado tuve unos cuantos empleos, y de todos le puedo decir que mis jefes eran una porquería, salvo tres supervisores que sí eran grandes personas. Cuando me animé a escribir este artículo consulté a mi jefe (con el que gracias a Dios me llevo muy bien) si podía mencionar los nombres de las empresas anteriores, ya saben, como para ponerle un poquito de picante a la cosa, pero me dijo que no, (lamentablemente), o sino, no dudaría por un segundo en nombrarles a aquella federación en donde, al ver yo la ausencia de afrodescendientes, tuve la osadía de preguntar la razón, a lo que fui contestado con un “es que aquí no contratamos negros”… tenaz.

No siendo más le daré a usted, señor jefe, unos cuantos puntos a tener en consideración para que sus empleados estén felices, ya que el pilar de la empresa no es usted, bájese de esa nube, el pilar son sus empleados. Para llegar a estas conclusiones investigué un poco e incluso tuve la oportunidad de hablar de tú a tú con grandes gerentes que hoy en día manejan a miles de personas en sus corporaciones:

 

 

  1. VALORE EL ESFUERZO DE SUS EMPLEADOS

Algunos jefes tienen como costumbre menospreciar o dar por sentado el esfuerzo de sus empleados bajo la excusa de “para eso les pago”. Y es cierto, usted les paga para que (si es que es el presidente de la compañía) desempeñen las funciones bajo las cuales fueron contratados, sin embargo, en toda labor hay un mínimo de esfuerzo por el cual se puede felicitar al trabajador, y así lograr motivarlo e incentivar en él un sentido de pertenencia por la empresa.

 

  1. NO DESTAQUE ÚNICAMENTE LO MALO, TAMBIÉN HÁGALO CON LO BUENO

Sus empleados no son niños a los que constantemente se les tiene que estar diciendo “muy bien hecho mijito, eso, siga así” mientras arruga la cara y pone voz de idiota, sin embargo no todo son errores, por lo que no es justo ni profesional destacar constantemente las falencias de su grupo de trabajo y no apreciar de manera equitativa las metas cumplidas correctamente.

 

  1. REMUNERE DE MANERA PROPORCIONAL A LA CARGA LABORAL

Sí, a usted el gobierno le dice que por ley está en su derecho y deber de pagar un salario mínimo (el cual corresponde a $689.454 a la fecha de escrito éste artículo) por una jornada de 48 horas a la semana, sin embargo, lo legal no siempre es lo justo, y mucho menos en nuestro país. ¿Sabía usted que ese cuentico de que en Colombia hay muchos call centers debido a la buena atención que brindan los colombianos no es más que una falacia? Sí señor, que no le metan los dedos en la jeta, el motivo por el cual hay tantos centros de contacto en nuestro país es porque las multinacionales ven una gran ventaja al poder conseguir “buen producto” a cambio de bajos salarios y extenuantes jornadas.
Desempeñarse en un call center es una de las labores más desgastantes que puede ejercer una persona, no es sólo “contestar teléfonos”.  Esta es una clara muestra de una miseria de salario por desempeñar una labor extenuante, estresante y complicada.
 

  1. BÁJESE DE SUS 48 JODIDAS HORAS

No todo debe ser trabajo, trabajo, trabajo, sus empleados son personas, no máquinas. Regalarles unas cuantas horas no lo va a llevar a la quiebra y ellos sentirán que el tiempo les rinde más para desarrollar actividades personales y compartir con sus familias. Recuerde que un empleado descansado es un empleado efectivo. Así que si tiene la posibilidad, reduzca la cantidad de horas a la semana.

 

  1. NO SE DESENTIENDA SÓLO PORQUE LES PAGA UN SALARIO

Realizar unos cuantos gastos en sus empleados puede llegar a ser beneficioso para el ambiente laboral. Téngales café para las mañanas, celebre cumpleaños o fechas especiales, una vez al año financie la “fiesta de la empresa”. Éste tipo de inversiones ayudarán a que los empleados se integren y se sientan en un ambiente más familiar.

 

  1. TENGA CUIDADO CON LOS ‘CARGOS MEDIOS’

Los cargos medios son aquellos jefes o supervisores que también son empleados, pero que se encargan de coordinar a otros trabajadores. Esta gente suele ser una de las mayores causantes de despidos y pérdidas económicas en las empresas. Es muy común que los cargos medios cojan entre ojos a sus subordinados por distintos motivos, por lo que comienzan a generar una constante presión en busca de estresar, aburrir o amedrentar a los empleados; esto no sólo se traduce en depresión y baja productividad, sino también en despidos o renuncias injustificados que significan para la empresa un gasto que pudo haber sido evitado.

 

  1. PONGA METAS ALCANZABLES

A la hora de cumplir metas es importante fijarle a sus empleados objetivos alcanzables, poner metas imposibles desanimará a sus trabajadores y ejercerá en ellos una presión psicológica por miedo a no cumplir con ellas.

 

  1. SUS EMPLEADOS TIENEN VALOR

Es cierto que ninguna persona es indispensable, sin embargo el trabajo sí lo es. Es de humanos cometer errores y lo justo es permitirle al empleado y darle una segunda oportunidad si el error no es de grandes dimensiones. No se convierta en el jefe que despide ante el más mínimo inconveniente, no sólo porque podría estar incurriendo en un delito, sino también porque, como persona, usted debe valorar la necesidad humana. Nadie trabaja por gusto, y todas esas personas que tiene a cargo están ahí ya que tienen necesidades, tal como usted también las tiene.

 

  1. BRINDE ESPACIOS DE ESPARCIMIENTO

Permítale a sus empleados tener momentos de ocio para charlar, tomarse un café, fumarse un cigarrillo o ir a estirar las piernas, 30 minutos al día es suficiente; y si no queda muy convencido, le cuento que por ley (Artículo 21 de la Ley 50 de 1990) las empresas con más de 50 empleados y en las que se labore 48 horas a la semana están en la obligación de dar, semanalmente, 2 horas de actividades lúdicas a los trabajadores si es que no quieren someterse a sanciones que pueden causar multas de hasta $3.220 millones de pesos.

 

  1. LOS PROBLEMAS DE SU CASA, SE QUEDAN EN SU CASA

Si peleó con su mujer o su esposo, sus hijos, su suegra o su perro ¡deje lo malo en casa! Los problemas personales no debe llevarlos a su trabajo junto con una cara de piedra y una actitud cortante. La mala vibra es contagiosa, así que procure no llevarla a la empresa y así terminar amargándole el día a los trabajadores con su grosería.

 

 

Autor: Yamil Chuaire
yamil chuaire

 

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