Adoren la imagen: El video, la foto y la chicanería

Adoren la imagen: El video, la foto y la chicanería

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El video se ha convertido para los ciudadanos en el verdadero vengador de los desprotegidos. Allí encontramos los maltratos por parte de los funcionarios, los abusos de la fuerza pública, los ataques a la propiedad y la dignidad humana por parte de los malhechores. No importa quién lo grabe, su parcialidad, su intención: lo importante es verlo: comprobarlo. Un arma para todo y contra todo.

El 2016 inició con una exuberante manifestación de documentos audiovisuales que nos han deleitado. El más sobresaliente fue El abrazo de la Serpiente; Acevedo se faja con su propuesta y por muchas o pocas réplicas que se le hagan ―al argumento, al tratamiento de los indígenas y su saber, a ese placer de ver lo exótico como un elemento para exportar― la obra es impecable en su concepto narrativo, es hermosa en su arte y fotografía. Lástima que no ganó el Oscar.

youtube-mujer-protagoniza-el-p-jpg_654x469Con un nivel menos de preparación y sin ninguna estética desarrollada, se han contado otras historias que, sin grandes propuestas narrativas, han acaparado la misma atención de los colombianos ―desde lo entrañables intelectuales pasando por los entendidos internautas hasta los indefensos telespectadores―. Empecemos: Luis y su esposa: centro de Ibagué: una turba enfurecida anima a una señora, vulnerada en su más hondo orgullo, a acabar con la otra. El de Luis es un video que atrapó a la audiencia nacional.

Pero, es quizá el video del viceministro del Interior, Carlos Ferro y su amigo el capitán de la Policía, Ányelo Placios, el queCarlos Ferro
más revuelo ha causado; no sólo por las miles de visitas en las páginas que lo contienen, sino porque ha logrado que el presidente Santos se moleste, le dé una cátedra sobre periodismo al País y al tiempo le pida al grupo Ardila Lulle que le entregue la cabeza de su mordaz contradictora: Vicky Dávila.

Desde las consabidas propuestas satíricas, humoristas, pasando por las políticas de los creadores de memes hasta llegar a los grotescos comentarios de las redes sociales, que como dijo Umberto Eco, “son las que le dan derecho de palabra a legiones de imbéciles que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la colectividad”. Lo anterior, revela la gran ignorancia de un pueblo que piensa que lo que ve en la televisión es la verdad.

vicky_davilaLuis no tiene nada que envidiarle al Viceministro. La sanción social que se les aplicó a ambos fue la del escarnio público. No importa si ha sido parcializado, si toma elementos de la vida privada y los ventila a un público sediento de escándalo, si para subir el rating de un programa se violan derechos fundamentales de todo ciudadano.

De todas maneras, están ahí y seguirán estando. Es la forma como los medios colombianos aportan a la “educación” de un país polarizado. La obscenidad que presentaban estos ejemplos de la sociedad del espectáculo, que describen el poder de los medios masivos en los imaginarios colectivos y la nula importancia que se le da a la honra y la vida privada de los ciudadanos. Será, ¿qué todos debemos confesar que somos adictos a la imagen? Como dice la popular canción caleña, adictos “a la foto, el video, la chicanería”.

 

 

Autor: Felipe Paris
Twitter: @felipe_paris

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