¿Anda buscando plan B?

¿Anda buscando plan B?

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Hace unos días, en medio de una fiesta, me re-encontré con un amigo de la infancia. Mientras las niñas gritaban y se meneaban con el éxtasis que les producía el perreo del momento, nosotros nos sentamos a conversar sobre lo que había sido de nuestras vidas en los últimos años. Empecé yo contándole un muy breve resumen de cómo y porqué había vuelto con mi ex; traté de no entrar en detalles muy románticos pues ya había notado que el hombre andaba medio “entusado”, y nada peor que alguien llegue a contarle su feliz historia mientras uno anda con ganas de sacarse el corazón a punta de corta uñas. Para no entrar a divulgar la vida de otros en público, voy simplemente a entregar dos hechos puntuales para que cada uno dimensione la profundidad de la tristeza en la que mi amigo estaba sumergido: su novia le terminó antes de que él pudiera pedirle matrimonio (anillo comprado y todo) y por esa razón en 2 semanas se va a vivir al África…

Es muy probable que en algún momento de su vida, por la razón que sea, sienta la necesidad de salir del país; y me refiero a salir a vivir, no a pasear. Estoy convencido de que si esa sensación se le atravesó en la cabeza es porque usted no está buscando una salida turística, sino un cambio más drástico, más definitivo sin querer decir permanente; usted anda necesitando un borrón y cuenta nueva que le sacuda su realidad. Yo mismo he estado ahí y además he podido escuchar muchas historias de otros, que con los argumentos que fueran, un día decidieron “resetear” la vida montándose a un avión.

Los que tienen planeado nunca volver por lo general tienen todo concentrado en una gran motivación que alimenta ese plan. En cambio los que están pensando en darle un receso a la vida real y regresar luego de una temporada, generalmente tienen un motivo, el cual socializan con todo el mundo, y debajo de la ropa tienen otro listado de razones más complejas que los están empujando a salir corriendo. No necesariamente esas razones son negativas. Tal vez es su sentido de evolución el que está juntando ganas para sacarlo de su zona de confort y enseñarle cosas nuevas; puede que ya haya aprendido algo sobre usted mismo y a raíz de eso que ya conoció ahora tiene más preguntas.

El punto es que si algo lo tiene incómodo con su presente, si anda desmotivado y hasta quejumbroso, muy seguramente lo que está necesitando es una buena dosis de perspectiva y por algo es que las obras de arte deben admirarse considerando la distancia.

¿Cuándo es buena idea acudir al mapamundi, armar maleta e irse sin importar lo que se deje atrás?… Casi siempre, y de hecho diría que más que lo que se deje, importa es lo que decide llevarse con usted. Esta es una de esas decisiones que hay que tomar con valentía y auto confianza; si tiene un trabajo que disfruta y valora, sea valiente para dejarlo, pero llévese el respaldo de sus jefes, y si lo que más lo angustia es dejar su casa, su carro y otras comodidades, llévese la seguridad de que eso cada día le va a importar menos.

La familia se puede dejar sin miedo a perderla, los amigos igual. Si tiene un amor llegó la hora de pasarlo al tablero; considere sus prioridades y el propósito del escape que está planeando, pregúntese mordazmente si se ve sólo o acompañado. Llevarse promesas puede servir de aliento. Haga lo que se le de la gana porque esa es la mejor evaluación para el amor. Si su caso es como el de mi amigo, ¿qué hace aquí leyendo? ábrase que entre más rápido se vaya mejor.

Si acaba de salir del colegio váyase, pero si acaba de salir de la universidad… no se afane. Es cierto que después de semejante clavada no suena nada mal desconectarse del mundo real con un cursillo cualquiera que calme la ansiedad de los papás, pero creo que es mejor dejar esa jugada para más tarde. Es realmente mucho más provechoso irse cuando ya se fogueó, cuando ya sabe que no perdió la plata de la U. Tener experiencia laboral antes de salir del país le ayuda a estar enfocado, a no deslumbrarse con cadenitas de oro golfi.

Váyase con la excusa que sea. Váyase para extrañar, para comparar, para despojarse de los dogmas y dejar de creer en prototipos. Vaya con sentido crítico, con alma de embajador y con ganas de verlo todo. No se restrinja, diga siempre que sí y acuerdese de mí cuando compruebe que no hay nada más rico que sentir que se juega de local en una tierra que no es de uno.

 

Autor: Felipe Guevara
Twitter: @felipe_guevara

Felipe Guevara

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