Cali (In)Transitable

Cali (In)Transitable

cali intransitable

 

 Caos en la Sucursal del Cielo

 

Cali, como la gran mayoría de ciudades en el planeta, con el pasar de los años se ha expandido; y, de la misma manera que muchas otras, esta expansión ha sido desmedida; sin límite alguno. En su momento no nos preguntamos el porqué de tanto cemento y poco verde, y tampoco visualizamos la migración interna que se avecinaba como consecuencia del conflicto armado. Y Cali… siguió creciendo; más cemento, más edificios, más calles, más personas.

Cuenta la historia de la expansión de Cali que no pensamos en nada a la hora de crecer, y convertirnos en el emporio económico que ahora somos. Llegaron los narcos y Cali sufrió otro cambio. Sí, creció más, más edificios, y carros de los caros por las calles (otros no tan caros); también la cantidad de muertos en las fotos de la prensa empezaron a crecer. Llegaron y, de poco en poco, se fueron (o eso creemos). Nos dejaron el recuerdo de lo que pudo ser Cali cuando su dinero –sucio– circulaba por las calles, y construcciones abandonadas a lo largo y ancho de la ciudad. Nos hacen parecer una ciudad en ruina. Cali empezó a decaer.

¡Eso parecía ser lo más parecido al paraíso! ¡Había plata! Pero… todos, todos estábamos jodidos, no mucho.

Se fueron ellos, y empezaron a llegar otros, los malos administradores. O… ¿esos ya estaban? Y Cali se fue todavía más al fondo, por si fuera poco. Cali, como empresa, quebrado; y como sociedad llevado. Y no tocábamos fondo. Malas administraciones, y buenos negocios de administradores y otros hicieron que la ciudad creciera más, y se viera de cierta manera más bonita, más agradable al ojo del visitante; pero los que estábamos, y los que llegaron para quedarse sabían la realidad: una ciudad abarrotada.

Siguieron pasando los años, y dicen que las administraciones mejoraron. Ahora había una mejor opción para el transporte público, mejores opciones para la educación, y ya no nos robaban. Sin embargo, ya no existía una sola Cali. ¡Nos expandimos! ¡Nos transformamos! ¡Nos multiplicamos! La desigualdad, la expansión, el conflicto, las administraciones (buenas o malas) dieron nacimiento a las dos Calis separadas por una monstruosa avenida –para su momento– que llamamos: ‘Autopista Simón Bolivar. ¡Sí como el libertador! Pero esta nos atrapó, y dividió: los que tienen y los que no, los que roban en la calle y los que no, los de oportunidades y los sin oportunidades. ¡Los oportunos, y otros oportunistas!

Se salió de las manos la ciudad, y de sus límites. Un batallón construido a las afueras se convirtió en el punto de referencia de la zona sur, junto a un autocine convertido en centro comercial. Y siguió creciendo. Más gente, y menos empleo; el conflicto los hizo llegar, y las alarmas se encendieron tarde. Ya no podemos movernos en la ciudad, ni a pie, ni en carro. Cali se convirtió en una intransitable. En carro no avanzo, si camino me roban.

¿Dónde quedó la Cali que soñamos? ¿En los cimientos de las construcciones abandonadas? ¿Migró con una víctima a buscar la protección que no encontró aquí? ¿Atrapada en algún punto de la Cali intransitable? O… tal vez, ¿hurtada por alguna de esas calles por la que no podemos cruzar? Cali, la intransitable. Cali, ¿la 24 horas? Si no transitan en el día, ¿quién lo hará en la noche? ¿Acaso se nos fue todo rastro de cultura y humanidad de la Cali intransitable, de la Cali con…gestión?

 

Autor: Mauricio Duarte
Twitter: @UnTalDuarte

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