Capricho consumista

Capricho consumista

accion_hogardulcehogar_miscelanea_lastaradas_02

Estoy en un café y pido un capuchino.  Después de hacer el pedido, la mesera se acerca y pone en mi puesto un individual de papel y una servilleta.  Solo pedí la bebida ¿para qué necesito la servilleta? A veces las utilizo cuando quiero sonarme, o las guardo en algún bolsillo para luego destinarlas a ese fin. Estas, en mi caso, se convierten en un pañuelo “moderno”.

Antes las servilletas eran cuadrados de tela que, desde el punto de vista ecológico, quizás eran sostenibles, pero luego, con la llegada de la producción en masa y la obsesión de utilizar productos desechables, apareció la servilleta de papel.

¿Alguna vez nos hemos preguntado qué se necesita o que implica la fabricación de una servilleta? Seguro que no.  Yo nunca me había hecho esa pregunta, pero ¿quién se preocupa por semejantes cuestiones, en un mundo donde angustias de un mayor nivel relacionadas con: trabajo, familia, dinero, estudio, sexo, muerte, relaciones sentimentales, política, enfermedades, fútbol, etc. no dan cabida para pensar en nada más?

Hace unos años, en un bazar con un amigo, compramos una picada, sinónimo de grasa.    Al terminar de comer me propuse ir por las servilletas, que olvidaron entregarnos.  Mi amigo me dijo que no era necesario porque nuestras manos no estaban tan sucias y que, en esos casos, uno puede utilizar las medias como servilleta, porque ¿quién le mira a uno esa prenda de vestir? Nadie.  Claro está que es una solución que solo aplicaría en el caso de usar pantalón.

Tecleo todosobreservilletas.com, pero claro, la página no existe.  Nadie ha mostrado tanto interés por las servilletas, pero no está de más intentarlo, a veces uno se sorprende con lo que encuentra en internet.

Encuentro que los productos principales para su fabricación son: madera, que se debe convertir en pasta de papel y esto se traduce en árboles; agua y compuestos químicos, entre otros; sin tener en cuenta la energía necesaria en el proceso de producción.

¿Por qué utilizamos tantas servilletas?  ¿Acaso nos la pasamos comiendo conos de helado de tres bolas que lentamente se derriten y ensucian nuestra cara, manos y ropa? Siempre he visto a las servilletas como uno de otros tantos caprichos consumistas, un implemento sin el que, perfectamente, podríamos vivir.

Por:

Juan Manuel Rodríguez bocanegra

@Vieleicht   

 Juan-manuel-Rodríguez2