Cibercondena

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CIBERCONDENA

 

Criminales y victimarios a un click de distancia

 

¿Usted se imagina terminando una relación y que su ex pareja en un momento de resentimiento y desde un perfil falso diga junto con su foto que usted es un abusador de niños? ¿Hay alguna manera en que su imagen pueda recuperarse después de eso?

Es decir, puede comprobarse que usted no lo es, pero años después de que esto suceda aun habrá personas que creerán que lo hizo y su integridad estará afectado para siempre.

El delito de calumnia está especificado en nuestro código penal y su sanción puede ser hasta de 54 meses en prisión, todo por dañar el buen nombre de una persona, cosa que usted también hace al compartir publicaciones de Facebook de las cuales desconoce el trasfondo y calificar a los protagonistas de las mismas con improperios. Día a día encontramos en las redes sociales mensajes con historias sobre cómo alguien abusa de animales, es un depredador sexual o un pésimo padre; cómo una persona es un asesino o destruyó un pequeño pueblo en África. No digo que estas historias sean falsas, pero sí critico fuertemente a quienes sin tomarse un minuto para corroborar una historia la comparten, haciéndose partícipes en una situación que podría estar atentando contra los derechos humanos de un tercero.

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Los daños a la integridad de una persona pueden ser enormes si no se maneja con cautela el contenido que compartimos en Internet.

Sé que muchas veces nos indignan comentarios o acciones y más si las vemos detalladas en largos post de Facebook, pero no debemos dejar que las emociones nublen nuestro racionamiento. Las redes sociales convierten a cualquier persona en un culpable inmediato, alguien que no tiene derecho a un juicio y cuya responsabilidad en el acto es pre asumida por todos aquellos que presionan ‘Compartir’.

Todos hemos experimentado chismes e historias falsas sobre nosotros, sabemos de qué son capaces las personas y somos conscientes de que el 100% de la población no es honesta ¿Por qué entonces no aplicar esa misma lógica y ese mismo filtro a las redes sociales?

En Colombia hemos vivido este tipo de casos, como por ejemplo la conductora del transporte público bogotano que no sólo mintió sobre una violación pero que además dio una falsa descripción de su atacante, que para miseria de un joven, coincidía a la perfección con su fisionomía. Esa imagen se regó en la Internet a tal punto que el joven hoy en día sigue siendo señalado como un depredador sexual, todo porque aquellos detrás de un computador nos creemos con la potestad de culpar y condenar a aquel que está frente a nosotros con una historia maquiavélica.

Por mi parte no creo en la cibercondena, creo que todos nos debemos al menos unos minutos para analizar, leer y tomar determinaciones antes de saltar a conclusiones. Como dice mi jefa incansablemente: “Nunca debemos asumir”.

 

Autor: John Alex Reyes
Twitter: @alexreyes73
alex reyes

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