#Clavitorial: Apaguen todo y volvamos a empezar

#Clavitorial: Apaguen todo y volvamos a empezar

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El 2016 pasará a la Histo­ria como uno de los años más convulsionados que ha tenido la humanidad. En el tiempo reciente no se había experimentado tantos acontecimientos que pusieran a tambalear todo lo que conocemos y percibimos como “el sis­tema”. A partir de hoy la frase de “cualquier cosa puede pa­sar” está más vigente que nunca y la zozobra se está convirtiendo en un elemento más de la cotidianidad.

El triunfo del NO en el plebiscito por la paz en Colombia, la victoria de Donald Trump en la carrera presidencial estadounidense, la salida del Reino Unido de la Unión Europea a través del Brexit y la posterior posesión como Primera Ministra de la ultra conservadora Theresa May en ese país, la destitución de Dilma Rouseff en Brasil y el ascenso de Mariano Rajoy como Presidente de Gobierno en España, entre otros sucesos, pusieron de manifiesto que en el mun­do se está viviendo una verdadera revolución política.

Nadie pudo prever este desvío que está to­mando la Historia. Las firmas encuestadoras se rajaron, los analistas aún no superan su desconcierto y una gran parte de la población mundial no escapa de su asombro.

El gran interrogante ahora es para dónde va la dinámica política en el mundo. La insatis­facción es cada vez más evi­dente entre los ciudadanos y es claro que hoy se mira con desprecio el oficio político. Ya nadie cree en las promesas y en los hechos que hacen nuestros líderes, mientras que la apatía se está tomando el pensamiento juvenil. Al parecer todos queremos tumbar de una vez por todas a la política tradicional y queremos derrocar el concepto que tenemos sobre “el sistema”.

Las redes sociales son el refugio de la ira y el descontento de la gente, a pesar de que en ellas circulan la manipulación y la mentira. Vivimos sumergidos en micro universos donde las an­sias de estar en contra del establecimiento no nos permiten ver más allá, desconociendo que estamos siendo usados en las estrategias po­líticas de algunos en su afán de obtención del poder.

2017 llega con un suspenso propio de una película hollywoodense: nadie sabe qué pasará con el liderazgo mundial teñido de populismo, nacionalismo y resentimiento político. Muchos concluyen que lo que está sucediendo es un evidente retraso que nos conducirá de nuevo hacia esas sociedades xenófobas, homofóbicas represivas del pasado y que creímos haber su­perado, teniendo en cuenta que los personajes que están llevando las riendas de este nuevo fenómeno políti­co-social son extremistas en sus convicciones y en su pro­ceder.

 

"2017 llega con un suspenso propio de una película hollywoodense: nadie sabe qué pasará con el liderazgo mundial teñido de populismo, nacionalismo y resentimiento político."

 

De todas formas, no nos angustiemos. Esperemos a ver qué sucede después de los discursos. Mejor vaya­mos construyendo desde ya las ideas que aportaremos en la construcción de aquella sociedad con la que soñamos todos. No olvide­mos que aún tenemos en nuestro poder la posibilidad de transformar lo que nos rodea.

Apretemos entonces el botón de “reset” y rei­niciemos todo. Volvamos a comenzar; démonos la oportunidad de arrancar todo de cero y esta vez hacer las cosas bien.

Las grandes lecciones de este año han sido que debemos ser más que nunca conscientes de nuestra participación en las decisiones impor­tantes del país y del mundo, que no debemos dejarnos utilizar con las mentiras y la manipu­lación de algunos a través de internet y que es necesario conocer la historia completa de las cosas.

El año viejo ya se fue y el que viene será mu­cho mejor, eso sí, si lo dejamos.

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