#Columna: El que lee mucho y anda mucho…

Leamos cuentos en el campo

Para nadie es un secreto que los índices de lectura en nuestro país- Colombia-  son paupérrimos. Según cifras oficiales del DANE, los colombianos leemos entre 1,9 y 2,2 libros al año.  Y para colmo de males, lo poco que se lee, se lee mal y no se comprende. Es por eso que comparados con los argentinos y chilenos que llegan a leer 5 libros al año -y ni hablar de los europeos que se devoran más de 12-, nos rajamos en educación.

Este problema se pone color de hormiga cuando en municipios como   Dagua-Valle (pueblo del que soy oriundo), uno escucha hablar en un audio, que anda circulando por redes sociales, al alcalde y a sus funcionarios que le dicen a una valiente estudiante- que reclama sus derechos constitucionales y los de sus compañeros-,  que “la problemática del transporte para los estudiantes de veredas no es problema de ellos, que eso no está en sus manos”. ¡Decepcionante! Y la cereza que le hacía falta al pastel: “La educación en Dagua no la maneja la alcaldía, es directamente la gobernación del Valle del Cauca, el estúpido profesor lo sabe, no sé por qué los coge a ustedes como tontos útiles…”

Me pregunto para qué diablos se hace elegir de alcalde un individuo como éste, si no es para respetar, planear, gestionar, solucionar y garantizar el acceso, el desarrollo y el futuro educativo de niños y jóvenes de su población. Si el futuro educativo de nuestros jóvenes depende de este tipo de insolentes e incompetentes gobernantes, significa que estamos en llamas y con el agua lejos.

Pero como a esta tribuna no se vino a criticar sino a buscarle la comba al palo, propongo  realizar en escuelas y colegios de la zonas rurales de mi municipio unos talleres didácticos de lectura de cuentos en el que estén contemplados y ligados a alternativas tecnológicas: la lectura comprensiva, la lectura como instrumento de aprendizaje, la lectura expresiva, la lectura lúdica, la lectura creativa, la lectura reflexiva. Todo esto con el fin de que niños y jóvenes lean más, comprendan lo que leen, encontrando en la lectura una poderosa herramienta que les permitan mejorar sus aprendizajes en todas sus asignaturas y mejorar sus niveles de cultura. A propósito del poder trasformador de la lectura, don Quijote de la Mancha decía: “ El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”.

Si nos ponemos las pantaneras para poner en marcha esta idea, entenderemos que  un niño o joven que se aficione desde pequeño a los cuentos tendrá un mayor interés por escudriñar lo que dicen los libros. De su entusiasmo y placer nacerá su amor por la lectura. Así pues, con esta propuesta, aportaremos un grano de arena para formar buenos lectores que logren mejorar sus oportunidades académicas, laborales, económicas y sociales, con el fin de contribuirles a una mejor calidad de vida y para que Colombia sea un país un poquito más educado.

Autor

Yadín Moreno

yadin1985@hotmail.com

 

Comments

comments

Leave a Reply

*