Copiar y pegar

Copiar y pegar

Foto por: Alejandro Palomino

El Copy-Paste, mal pronunciado por muchos mermados como “Copi-Peich”, es un recurso bastante útil que va mucho más allá de presionar simplemente las teclas Ctrl+C y Ctrl+V, es la posibilidad de ahorrar tiempo con frases o segmentos que uno necesita repetir. También sirve con imágenes y cuadros en programas como PowerPoint y Excel. Pero donde realmente esta herramienta se comporta como un arma letal es cuando entra en contacto con la Internet, porque ahora las millones de páginas que existen se pueden “fusilar” y más ahora con las plataformas Internet 2.0 que permiten seleccionar todos los textos.

Esto pasa con los trabajos de la universidad, que probablemente el caso más común de todos y el más comentado, porque gracias a que algunos profesores mediocres ponen trabajos de buscar conceptos, datos extraños y definiciones, muchos estudiantes lo solucionan con Copiar y Pegar. Pero también hay estudiantes perezosos y descarados que sacan un ensayo completo de Internet y a veces ni siquiera le cambian el formato a los textos. El profesor siempre sabe que le hicieron trampa porque “ladrón juzga por su condición”. Lo digo porque conocí un docente universitario que la otra vez me pasó su plan de semestre en diapositivas de PowerPoint impresas, pero no entendí una parte que salió mal impresa, entonces busqué el concepto en Internet y la primera página que salió en Google eran unas diapositivas igualitas, pero les había quitado el nombre del verdadero autor.

Otros factores que delatan, por lo general a los estudiantes, son la ortografía y la redacción, ya que ellos son fruto del sistema educativo de logros que hay en los colegios, que pasa a cualquier estudiante petardo y así lo mandan a la universidad. Entonces en un ensayo uno lee unos adefesios idiomáticos, unos horrores de ortografía seguido un párrafo perfecto, pero eso sí, usando palabras rarísimas de novela mexicana o serie española como: platicar, tío, coche, vaya, etc. Entonces uno llega, selecciona y esta vez usamos Copiar y Pegar contra del delito y San Google nos muestra el texto que el mediocre y perezoso estudiante ha fusilado sin hacerle cambios. Es que a veces se les olvida que la Internet no sólo es Colombia, como le pasó a la actriz Zharick León cuando se empelotó en España pensando que acá no nos íbamos a dar cuenta.

La otra vez un estudiante copió un ensayo sobre un libro, pero fue tan reducido mentalmente que lo hizo sobre otro libro del mismo autor, en ese caso no fue ni siquiera necesario buscarlo en Internet. El libro era Padre Rico, Padre pobre y el encontró un resumen en la red sobre Cash Flow, mismo autor, temas diferentes, leguaje parecido.

Hay gente que cree religiosamente todo lo que está en Internet o le llega por Email. Y peor aún, si desconocen el tema. Entonces uno no puede andar reenviando todo lo que le llega sin tener ningún criterio, es otra forma de Copia y Pegar. Si ni siquiera se puede creer todo lo que los medios masivos de comunicación dicen y menos los colombianos, qué se puede esperar de un PowerPoint que hace cualquier persona con tiempo extra, ¿qué validez puede tener eso? Por lo menos los libros tienen editores que velan porque las costosas impresiones salgan bien, pero crear y publicar en un blog no cuesta casi nada y se puede modificar en línea en cuestión de segundos.

Definitivamente Copiar y Pegar se ha vuelto algo normal para todos, pero lo único que hace es subestimar la inteligencia y capacidad para expresar nuestras propias ideas. Prefiero los textos mal redactados, con horrores de ortografía y sin puntuación de algunos estudiantes, que párrafos perfectos que ni ellos mismos entienden.

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