Cuando el mundo se embaló

Cuando el mundo se embaló

Julio Cesar LondonoHasta el siglo 18 la ciencia avanzó con parsimonia, pero en el 19 se disparó por efectos del positivismo —la creencia de que el conocimiento podía resolverlo todo— y por el ritmo que le impusieron al siglo la Revolución Industrial y el tren (por primera vez en cuatro millones de años, el hombre disponía de un medio de trasporte terrestre más rápido que el caballo). La segunda mitad del 19 fue especialmente fecunda.

En 1850 la Revolución Industrial tenía ya tres cuartos de siglo de existencia y había cambiado de manera sustancial las formas de producción, el transporte y hasta el vestuario y la alimentación de los habitantes de los países noroccidentales.

Se mejoraron y abarataron los procesos de la obtención del aluminio y de la producción de acero, y se inventaron los ascensores y el hormigón armado (cemento reforzado con varillas de hierro). Ya estaban listos los materiales básicos de unos tótemes que iban a caracterizar el paisaje urbano del siglo 20, los rascacielos.

El matemático alemán Georg Riemann desarrolló una geometría no euclidiana, un mundo fantástico donde las paralelas se cortaban y que sería, poco después, la escenografía del universo de Albert Einstein.

Se descubrieron unas sustancias de las que, para bien y para mal, ya no podemos prescindir, los plásticos sintéticos. También irrumpieron en escena los tintes de laboratorio, y el mundo de la moda, hasta entonces muy sobrio (blanco, negro, grises, verdes y tierras), se llenó de colores.

Se afinó el conocimiento de unos pites prodigiosos, los microorganismos, se pasteurizó la leche, fueron descubiertos los antisépticos, refutada la teoría de la generación espontánea y clasificados los grupos sanguíneos. Este conjunto de sucesos es, genoma aparte, el resultado más importante de la historia de la Medicina. Gracias a él la expectativa de vida se ha duplicado de entonces a la fecha.

Aparecen en escena dos dragones modernos, las carabinas de repetición y las ametralladoras.

Un monje austriaco sienta las bases de la Genética, esa ciencia que hoy reverenciamos (y tememos). Charles Darwin enuncia las tres leyes de la evolución: todos los cambios de los seres vivos se deben a la selección natural, son muy pequeños y se producen por azar.

Se idean la estilográfica, la máquina de escribir y la linotipia, tres inventos que cambiarán de manera sustancial nuestras formas de leer y escribir.

Dimitri Ivanovich Mendeleiev realiza la ordenación más notable de la historia de la ciencia, la tabla periódica de los elementos.

Se inventan el teléfono, el cinematógrafo, el fonógrafo, la calculadora electromecánica y el bombillo eléctrico. También el motor Diesel, el submarino, el dirigible, los refrigeradores y los neumáticos inflables.

Karl Marx publica El capital, una interpretación de la historia a la luz de la economía que será sustrato de los más bellos sueños, y de las peores pesadillas, del siglo 20.

Comienzan a identificarse las áreas de Broca del cerebro y se descubre su “quantum”, la neurona. Un profesor austriaco destapa la caja negra del inconsciente, explica los sueños, descubre el poder anestésico de la cocaína y le queda gustando.

En 1879 Marconi patenta el telégrafo sin hilos. En el fondo del Océano Atlántico quedará olvidado para siempre un cable trasatlántico de varios miles de kilómetros.

En 1900 Max Planck postula que la energía no fluye de manera continua sino fragmentada en unos paquetes que llamó cuantos. Su “teoría cuántica” partió en dos la historia de la física. La anterior a esta fecha se llamará Física clásica, la posterior moderna. En adelante la ciencia será cada vez más abstracta, con frecuencia ilógica, y el hombre de la calle perderá contacto con ella. El siglo 20 estará regido por la Física (electrónica, aeronáutica, telemática, medicina nuclear). El final de este periodo verá despuntar la ciencia que acapara la atención de los hombres (y de las mujeres, los niños, los indios y los negros) de los primeros años del siglo 21, la Ingeniería Genética.

Comments

comments