De Uber y otros demonios

De Uber y otros demonios

Uber

Acerca de Uber mucho se habla y poco se sabe, los únicos referentes de información que tenemos son los nacionales, quienes son expertos en amplificar la mala conducta de los taxistas hacia esta empresa, colocándolos en primera plana como villanos sin educación cuya única arma es la violencia.

Mi  idea tampoco es de defender los actos vandálicos del gremio “amarillo”, porque tengo muy claro sus fallas como prestadores de un servicio público. ALGUNOS taxistas son groseros,  prestan el servicio a su antojo, incrementan tarifas a su conveniencia y la principal arma de la mayoría es la violencia, todo eso lo tengo claro, pero duélale a quien le duela son LEGALES; y ante ese argumento el resto (por ahora) queda en segundo plano.

Lo principal a la hora de opinar y de mostrar una problemática como la que se vive actualmente entre los taxistas y Uber es conocer ambas partes de la historia, y lastimosamente la mayoría de los colombianos es experta en comerse entera toda la información que los grandes y adinerados les venden.

No importa qué tan “rico” se sienta usted viajando en Uber, creyéndose la última Coca Cola del desierto, al “escoger” su transporte, gaseosa es gaseosa al fin y al cabo, y por más que lo crean de otra manera siguen siendo los mismos ignorantes, sólo que viajando en un carro diferente.

El problema con Uber no es con la aplicación, es con la ilegalidad de los vehículos que se usan para su servicio, si los taxistas no tuviesen que pagar por ser legales, quizás el cuento sería diferente. Ahora, el uso de tarjeta de crédito para pagar, no crean que es por lujo o por salvar al planeta, ¿alguien sabe a dónde llega todo el dinero pagado por las carreras?

Pues todo el dinero correspondiente al 20 % de cada carrera, que es lo que cobra Uber a cada conductor, llega a Delaware en Estados Unidos, un estado que permite una exención de impuestos a sociedades, en pocas palabras un paraíso fiscal, para hacérselo más fácil, no pagan impuestos y reciben dinero de muchas partes del mundo, entre ellos Colombia.

Entonces, aparte de ser ilegales y no pagar en Colombia por prestar el servicio, no deben pagar impuestos por el dinero que ganan, y encima de eso si usted lee bien las condiciones de Uber se dará cuenta que los precios de sus tarifas pueden aumentar si es hora pico.

Ahora  ¿entiende la frustración de los taxistas o prefiere seguir viendo sólo la forma de actuar de estos “guaches” y no la forma de robar de los que llevan corbata y usan perfume?

 

Escrito por Carlos Reyes   @recarlos94

Comments

comments