El Clavo en ADN: ¡Muchos Animales!

El Clavo en ADN: ¡Muchos Animales!

¡Muchos Animales!

 

Luego de que se difundieran por las redes sociales el vídeo del descuartizamiento de un caballo herido por un toro en el marco de las corralejas del municipio de Buenavista en el departamento de Sucre, llego a la triste conclusión de que nuestro país tiene una sed de violencia, la cual al parecer, sólo puede ser saciada con la sangre de nuestros animales.

No me voy a enfocar en lo débiles que son las leyes para confrontar este tipo de actos criminales ni de la paupérrima actuación de nuestras autoridades por evitarlos. Me voy a remitir a la propia esencia del colombiano común, el cual ha sido criado bajo los preceptos de la cultura del más malo y del “no se deje”, que lo ha convertido en un individuo frío y explosivo, que no pierde la oportunidad de desahogar sus frustraciones con los más débiles. No se le puede pedir a un compatriota nuestro que ha crecido en la guerra, que ha visto o ha sufrido en carne propia la crudeza de la violencia que respete a los animales. En Colombia, el concepto de que “la vida es el valor supremo”, ya no aplica para los seres humanos ni para las demás especies.

Como es muy difícil ya cambiar a una sociedad tan llevada como la nuestra, debemos esperanzarnos en que las próximas generaciones no nazcan con ese gen violento y nocivo. Lo dijo Ghandi: “Un país se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”.

 

Columna de Luis Gaviria para el diario ADN
Twitter: @luisgaviria226
luis gaviria

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