El pecado de amar: Por primera vez mamá

el pecado de amar

¡Es tan lindo! Cómo me mira, lo que me dice y aún más, la manera que me hace sentir. Yo si había visto en las novelas que eso pasaba, pero nunca pensé que me podría suceder a mí. Él me ama, y aunque esas tres palabras suenen comprometedoras, es bello saber que este sentimiento es real.

Quizás sea un poco joven para entender lo que está pasando, pero en él confío. Le confío mis sentimientos, mis deseos y lo más importante: mi cuerpo. Yo sé que es un gran paso, pero cuando estás enamorado lo das todo por esa persona ¿no les ha pasado?

No me dolió, todo fue tan rápido y sencillo; no fue como lo esperaba. Me sentí frágil y no niego que me dio un poco de pena que me viera desnuda, pero desde ese día siento que él es para mí y yo para él ¡qué bien se siente amar!

Todo pasa tan deprisa, cada vez más monotonía y simpleza en sus acciones, y a todo eso se le suma mis malestares continuos. Boba no soy, creo que sé lo que me pasa.

¡Confirmado, estoy embarazada!

Lo llamo por teléfono y le digo: “Sí, muy segura… Pues suyo, ¿de quién más?, yo sí lo pienso tener. ¿Sola, cómo que sola?”.

Y luego, me enfrento a mis padres diciéndoles: “Mamá, papá es que…”.

Y ellos me responden: “¡Lo imaginábamos, es más, hasta lo esperábamos! ¿Cómo va a ser tan bruta? Le tocará ver que se pone a hacer porque hasta aquí llegamos nosotros; hágase cargo de sus acciones”.

¿Será abortar? Pero es que eso es ilegal, me pueden meter a la cárcel, embarazada y encarcelada, tipo Gloria Trevi;  además le ponen a uno un poco de trabas. Según averigüé necesito:

  • Expedir un certificado a la oficina del concejal de la familia (ése que es amante del porno y odia a Shakira).
  • Luego debo hacer 50 rezos diarios nombrando a todos los santos colombianos, San Marco Fidel Ramírez, Santa María Luisa Piraquive y Santa Paloma Valencia; cuanto más ignorante el santo más rezos debo hacer.
  • Después de hacer mis rezos durante un mes completo debo enviarle un tuit a @Pontifex_es y sentarme a la espera  que el mánager de su “santidad progresista” decida responder de  forma chévere a mi mensaje.
  • Y una vez haya obtenido la respuesta, debo diligenciar una carta escrita a mano y ojalá con tinta de pulpo virgen al máximo exponente de la vida digna y responsable en Colombia, el Procurador General de la Nación alias “el hijo de Chucho” rogándole por favor me permita realizarle este proceso a mi cuerpo, o que por lo menos lo considere.

Así que para evitarme la fatiga prefiero no pasar por todo eso y ser madre soltera, aunque estuve haciendo unas averiguaciones para saber qué le tocaba hacer a un hombre  en Colombia para librarse de esta responsabilidad. Para mi sorpresa lo único que debe hacer es negar que alguna vez hubo sexo con la madre y repetir una frase que al parecer es mágicas: “ese niño no es mío” y listo, así de sencillo. En ese aspecto la justicia sí ha avanzado rápido, ojalá esa rama del poder legal se acelere para beneficio de las madres.

Por ahora ya me resigné a una vida de constante lucha, en donde mi especialidad va ser trabajar en lo que me toque y que  mi vida privada sea un constante tema público.

 

Escrito por Carlos Reyes   @recarlos94

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