El Poder del Sexo

El Poder del Sexo

el poder del sexo

Excitarse, sudar, gemir, gritar y hasta llorar pueden hacer parte de tener sexo; Enamorarse, obsesionarse y ser capaz de matar son algunas de sus consecuencias (claro está, sólo si es sexo del bueno). Y es que el sexo es tan poderoso que cambia nuestra forma de pensar e incluso de actuar, todo por la calidad de un buen polvo.

Si algo he aprendido en la vida es que el mundo gira alrededor del poder, y uno de los principales portadores de éste es el sexo. Cada vez que tenemos la oportunidad de pensar lo hacemos guiados por el consejo de nuestras partes privadas (en algunos casos públicas)  y es que por más que lo neguemos toda nuestra vida gira en torno a eso.

Estudiamos por años para conseguir un buen empleo que nos permita formar una familia y “establecernos laboralmente” pero en el camino todos estos progresos los hacemos con un fin, y es el de lucir potencialmente atractivos para conseguir un poco de acción; el carro, el apartamento y la mensualidad en el gimnasio no son sólo para lucir exitosos y formidables, es más una fachada para crear un ser humano “culiablemente” potencial y merecedor.

Es tan fuerte el poder que tiene el sexo que parece afectar nuestra conducta: un ejemplo claro es el debate que se genera cada vez que se toca el tema de la homosexualidad, nos importa tanto el sexo que nos apasiona de una manera extraordinaria y casi enfermiza el saber con quién se va a la cama nuestro vecino.

El sexo más allá de ser una actividad donde se funden dos o más cuerpos para pasar un buen momento es sin duda una batalla de poderes, en donde tiene la ventaja quien sea mejor en ello. Porque si usted es bueno teniendo sexo la cantidad de oportunidades que se le presentan son casi ridículas, no es necesario estudiar en muchos casos, simplemente hágaselo rico a alguien que sí haya estudiado, que tenga su vida “organizada y estable”,  y  seguramente a usted no le faltará nada.

Una buena inversión para quienes no pueden estudiar sería aprender el arte de follar, porque ser un buen polvo fácilmente puede cambiar tu vida.  Después de todo no olvidemos que la belleza y el dinero son fluctuantes, pero la habilidad nadie se la quita, y esa sí que es importante porque es capaz de enamorar, manipular y cegar tan sólo en cuestión de minutos.

 

Escrito por Carlos Reyes  @recarlos94

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