Elecciones de estudiantes al consejo de facultad

Elecciones de estudiantes al consejo de facultad

elecciones-estudiantilesCuando iniciamos clases del semestre pasado, Daniel y yo hablamos de lanzarnos al consejo de la Facultad de Ingeniería. ¿Por qué? Nos preguntábamos y dijimos todos soñadores: “Pues para crear espacios de participación estudiantil, para que los estudiantes seamos escuchados en un lugar de toma de decisiones importante para la Facultad”. Para ello nos documentamos bien acerca del tema.

Mucho antes que saliera la convocatoria por parte de la Facultad, nos entrevistamos con estudiantes que habían sido delegados en semestres anteriores, para compartir ideas y proyectos. En resumen, todos coincidieron en algo: Eso no sirve para nada, es un nombre y nada más, inclusive nos dijeron “Sólo sirve para la hoja de vida”. Imagínense, gravísimo!!!

La Campaña
Al conversar con personas del Medio Universitario, nos hablaron de unos cambios que se iban a dar en la estructura de la Universidad, en particular con el tema de la participación estudiantil. Por esos días, viaje en compañía de 8 compañeros a la Javeriana de Bogotá, en el plan de discutir un documento que daba importancia, acompañamiento y normatividad a los diferentes procesos de participación estudiantil, en los que se incluía el consejo de Facultad como espacio en el que los estudiantes figuraban como pieza clave.

Para damos a conocer, sabíamos que debíamos hacer una campaña bastante agresiva. Empezamos con unas carteleras en la sexta y en la entrada al edificio de Las Palmas, en dónde se le preguntaba a la gente que esperaba de los candidatos al consejo.
Aprendimos a hacer páginas web y montamos la página oficial de la campaña: www.VivalaU.com. Para que la gente nos recordara y nos parara bolas, publicamos fotos de nosotros con Catalina Maya y Pacho Santos: fuera de imprimir volantes y afiches con un presupuesto de $100.000 que nuestro Decano nos aprobó. Estábamos por todos lados. Carteleras, paredes, baños, hasta en los papel tapiz de los computadores.

Al primer foro de candidatos asistieron cinco estudiantes y nadie por parte de la Facultad y al segundo 14 estudiantes de más de 2.000. Tristeza, aburrimiento, jartera, fueron los sentimientos de Daniel y míos. Obviamente caímos en cuenta que estábamos perdiendo el tiempo y que esto de la participación era teoría, pero jamás una realidad.

Las elecciones En la semana de elecciones era absurdo ver a los profesores en las mesas de votación obligando a la gente a votar. Daniel y yo nos pasamos por los salones invitando a que los estudiantes se acercaran a las urnas, por que pensamos que ellos no entendían todavía la importancia de un estudiante en el consejo. Luego nos dimos cuenta que sufren de meimportaunculismo, como dijo el antiguo representante de Ingeniería en una clase.

Finalmente ganamos las elecciones, pero en el fondo sabemos que la mayoría de la gente votó por nosotros porque nos conocían y ya, no porque crean en un verdadero proceso, sin hablar que la meta de la mitad más uno no, se pudo alcanzar: Ahora somos estudiantes miembros adhoc de la Facultad.

El error
La culpa de la muy baja votación en las elecciones (ver Fig. No. l) es compartida por los estudiantes y la Universidad. No los podemos culpar a los primeros por ser apáticos, si es que esto es producto del contexto que viven dentro de la Universidad, todas las condiciones están dadas para eso. Los estudiantes no llegan apáticos de los colegios, es todo lo contrario…”es que hermano, si las Facultades no le dan la importancia a esto, mucho menos los estudiantes – es como de sentido común, ¿cierto?”

El problema es de estructura, ya que el proceso de participación de estudiantes en el consejo no va ligado a un proyecto general, más bien hace parte de, tirando a suelto. De ahí los resultados que se vieron en las pasadas elecciones… es que no le podemos pedir naranjas a una mata de plátano.

figura1

Lo que viene
Mientras la Universidad no le dé la importancia que esto merece, los procesos democráticos dentro de la lnstitución van a ser nulos, porque no existe un verdadero acompañamiento que les dé legitimidad a los estudiantes en el consejo, ni en ninguna estancia de la Universidad. El único espacio que tienen los estudiantes, en el cual son protagonistas, son los grupos estudiantiles.

No hay que desconocer que el Medio Universitario se preocupa por esta situación y la conoce más que nadie, no hay que ser un genio para darse cuenta de esto y por ello adelanta planes que a futuro pueden dar resultados positivos. Lo cierto es que una Universidad que no trabaje de forma sincronizada con todos los estamentos y personas que la conforman, vive de palabras más no de hechos y ahí muere todo.

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