Esto es un escrito. Una forma positiva de ver la manipulación en la escritura

Esto es un escrito. Una forma positiva de ver la manipulación en la escritura

escritoPara muchos de nosotros el escribir constituye

un medio de comunicación tanto o más intenso que
la palabra. Los escritores sin comillas viven allí. Es
donde se sienten como “pez en el agua”, ese es su
hábitat, saben cómo y cuándo manipularlo…
Son seres que se estimulan gracias a la musa, ese “algo”
que los lleva a sentarse y escribir. No es necesario que retoquen
los párrafos haciéndolos parecer incomprensibles;
es ese instinto de médium, lo que da como resultado esos
textos aparentemente salidos de la boca de todos nosotros juntos.
Pero no un sancocho, son sólo y más que eso: son
escritos.

Ellos no se asombran al descubrir la inteligencia
de un “otro” a través de lo que escribe, o
lo contrario. Saben que necesita de la ‘otredad’ para escribir.
No se trata de inventar; los escritores de verdad saben que su
arte está en el saber manipular, en “dejarnos tirados”
en medio de sus texto, con pocas indicaciones para que nosotros
también los manipulemos. Es una relación recíproca
y productiva, para ambos bandos.

Ellos son de los que plasman sus pensamientos en
el papel, y allí será donde estará eternamente
la intersección con los nuestros… ¡Esta gente
nos lee la mente!… nos dicen lo que somos incapaces de decir,
y nos ayudan a comunicarnos en algún momento con alguien
más.

Contrariamente, todavía existen “escritores”
con vidas casi ‘macondianas’, que simplemente nunca
leen nada, salvo en las ocasionales visitas al baño. Cuando
lo hacen fuera de él, es exclusivamente para recopilar
citas, reseñas, notas y vocabulario, para adornarse a sí
mismos o a lo que escriben. Es fácil reconocer esta especie;
siempre quedará en evidencia ese fuerte problema de coherencia
o de lealtad hacia sí mismos.

Ellos –espero haber parecido despectiva–
nunca escribirán como piensan, y tratarán de explicar
con palabras repulidas sus argumentos. Al leerlos se nota que
el único sostén de su pensamiento es hacer que sus
lectores no les entiendan. Así pueden evitarse el aceptar
que aún no saben escribir y menos leer. No son de los que
se desgajan al leer una crítica, no importa si es positiva
o negativa. Tampoco se verán morir a sí mismos cuando
se queden en blanco frente a una hoja igual… Y nunca sufrirán
el rechazo de las más prestigiosas convocatorias. No, ellos
simplemente redactan, su interés es el dinero, los premios
y la popularidad, y por extraño que parezca, no les rechazan
en ningún lado. De hecho, los persiguen y convocan a cuanto
evento o encuentro se pueda. Pero por obvias razones nunca nadie
se atreverá a decirles que no saben escribir… ¿A
quién le gusta tener enemigos de peso?…

Estanislao Zuleta, en su escrito Sobre la lectura,
dice: “(…) Así como teniendo buena o mala vista
hay que mirar desde alguna parte, así mismo hay que leer
desde alguna parte, desde alguna perspectiva, que no es otra cosa
que una pregunta abierta, una pregunta aún no contestada,
que trabaja en nosotros y sobre la cual nosotros trabajamos con
la lectura. Una pregunta abierta es la búsqueda en marcha
que tiene un efecto específico sobre la lectura. Sólo
quien sabe escribir para escritores y sólo el que escribe,
realmente lee
(…)”.

Gracias a la existencia de la manipulación (entendida como
un acto de re-significar, re-valorar, re-redactar, re-contextualizar,
a nuestro propio estilo lo que se lee, sin perder de vista el
sentido original) leemos, escribimos, creamos. Y así mismo,
es gracias a ella que existe la subjetividad, con la que me puedo
dar el lujo de decir quién es un buen escritor y quién
no. Así que no veo porque siempre hay que pensar en ella
negativamente.

Comments

comments