Fwd: Bill Gates está repartiendo su fortuna.

Fwd: Bill Gates está repartiendo su fortuna.

bill gates

El texto anterior, era el asunto que llegaba al correo electrónico de miles de personas en el mundo hace unos 10 años, y para que supuestamente Bill Gates compartiera un poco de su riqueza solo había que reenviar el mensaje a todos los contactos y listo, el magnate nos enviaría parte de su dinero a no sabemos dónde. Pues sí, así como hay gente que le da credibilidad a ese tipo de cadenas, hay otra que confía ciegamente en mensajes con información sobre las decisiones que toma el Gobierno o la guerrilla, cadenas que generan terror y mienten sobre un tema que alguien está interesado en difundir. Pero es peor cuando la iniciativa por desinformar proviene de los medios.

Cuando una persona nos envía un mensaje, se convierte en un validador y nos influencia para que creamos en ese contenido y lo volvamos parte de nuestra realidad. Algo similar sucede con los medios, donde su mayor activo es la credibilidad. Pero lastimosamente es común que nos refiramos a estos medios de comunicación masivos como grandes estructuras que publican información que les favorece y que omiten otra que no. Que transmiten programas que poco aportan, que explotan la tragedia humana del día a día para convertirla en porno miseria y alimentar su rating. Tal vez ha llegado la hora de dejar de tragar entero, de ser críticos y sospechar.

Sin parecer mamertos, cuestionémonos por un momento sobre lo que publican los grandes medios de comunicación y cómo influyen en nuestra percepción de realidad. O, ¿no es extraño que opinemos mal sobre un tema que desconocemos? ¿Qué pensar sobre lo que publica un medio cuyo dueño o dueños tienen negocios en el sector financiero, azúcar, tierras, supermercados o simplemente con el sector público? ¿Con qué independencia nos informan?

Nos queda difícil saber lo que realmente sucede cuando se presentan hechos como la crisis en la Policía, los diálogos en la Habana o la captura del hermano de Álvaro Uribe. Es complejo hacer una lectura adecuada de los hechos que pasan en Colombia con tanta división, apasionamiento y polarización. Gran parte de los medios se encuentran contaminados, la mayoría de comunicadores opinan como expertos sobre cualquier tema, y lo hacen con una muy sospechosa e irresponsable seguridad. Lo grave es que eso suceda con la información, en medio de un gremio periodístico tristemente desacreditado, poniéndolos casi que al mismo nivel que los políticos y los bandidos.

Tal vez no queda otro camino que despertar, de no tragar entero y ser conscientes de la información que consumimos. Sospechemos de aquellos que tienen intereses en lo que publican, de los apasionados, de los enceguecidos y de los que no son críticos ni se cuestionan. Ha llegado la hora de dejar tanta irresponsabilidad, de ser serios con los mensajes que reenviamos y dejar de ser tontos útiles. Opinemos sobre lo que sabemos y conocemos, busquemos la otra parte, formémonos nuestro propio criterio y seamos conscientes que muchas veces son informaciones al servicio de alguien o del rating; porque ni Bill Gates está repartiendo su fortuna, ni nadie nos va a solucionar nuestros problemas si no nosotros mismos.

 

RT. Difundir!

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