Hipocresía: Una estúpida regla social

Hipocresía: Una estúpida regla social

hipocresía

Hace poco me recomendaron escribir con el paroxismo al borde, y la hipocresía fue lo primero que llegó a mi mente. ¡Todos! Sin excluir raza, edad, religión, entorno (familiar, laboral y social) parecen estar embarcados en un tonto viaje sin regreso… Un estado de negación para enfrentar las diferencias humanas. En pocas palabras, la hipocresía parece ser más aceptable que la franqueza, la honestidad y el respeto.

Nunca he podido entender por qué la gente se saluda si se cae mal ¿para sostener una relación impuesta por costumbres sociales? No debería ser así. Ciertos títulos, alianzas, uniones, y por supuesto, las relaciones familiares, empujan sin descanso a la supervivencia de una sociedad que no sabe comunicarse, una sociedad con la triste capacidad de actuar en excelente convivencia y gritar en voz baja la fastidiosa sensación de soportar la presencia de X o Y persona pero con la fuerte obligación de aceptarla porque “Así debe ser”. ¡NOOOOOO! ¿En qué manual está escrita dicha obligación? ¿Cómo puede ser más importante sostener apariencias antes de preponderar valores como el respeto y la honestidad?

En una breve revisión literaria, puedo concluir que la hipocresía es esencial en nuestro desarrollo personal, somos seres racionalmente contradictorios; pero, no es saludable en ningún momento ni para nadie fingir, tragarse sentimientos, exponer actitudes contrarias a las que en realidad se sienten. Por ejemplo: ¿no se han llegado a imaginar la tristeza y frustración que sienten las personas que por cuestiones de fuerza mayor se ven obligadas a defender situaciones o ideas que no coinciden con los valores que siempre han defendido? No lo piensen, la respuesta es fácil: MAL, con fuerte riesgo de infarto.

Explicar cuál es el origen de este comportamiento o por qué es una estúpida regla social, no está dentro de mi campo profesional, pero sí puedo exponer desde mi punto de vista que es una triste y devastadora situación que la sociedad valore el esfuerzo de ser hipócrita en vez de ser franco, que la sociedad señale a las personas que decidan alejarse de un grupo antes de ser hipócrita, o que se rechacen a las personas que son valientemente honestas.

Aunque me limito a las situaciones más cotidianas de la vida, quiero terminar resaltando que la hipocresía es un variable de gran relevancia en instituciones tan “prestigiosas” como nuestro gobierno, la ONU, la OPEP, etc. y nosotros aplaudimos cuando vienen a nuestro país o cuando nos arrebatan el Hospital Universitario del Valle, nos limitan el acceso a la educación y nos incrementan el IVA en los productos de la canasta familiar.

(…) Entonces, cuando quieran entender por qué las personas se alejan o son altamente “imprudentes” antes de ser hipócrita, es por la sencilla razón de que la hipocresía nos tiene llevados del putas.

 

“Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía.”
Ángel Ganivet (1865-1898) Escritor, ensayista y narrador español.

 

Autor: Diony Ico Brath
Twitter: @DionyIco
Diony Ico

Comments

comments