#COLUMNA: LA MUJER DE MODA

 

LA MUJER DE MODA

 

Las mujeres con silicona, cabello largo, escotes protuberantes y todo tipo de accesorios estrambóticos y joyas lujosas, aún siguen de moda.

Una moda que es bien reconocida en las telenovelas de narcotraficantes que fueron difundidas en los medios de comunicación masiva, y las cuales generaron que se replicaran ciertas conductas de estética en las mujeres del mundo, especialmente en los países directamente afectados por esta práctica ilegal, como México y Colombia.

Telenovelas, series y películas como Rosario Tijeras, Sin tetas No hay Paraíso, Las Muñecas de la Mafia, El Capo,  El Cartel de los Sapos, La Reina del Sur y El Señor de los Cielos; le dieron visibilidad a una cultura promovida por el narcotráfico, donde los protagonistas son presentados como héroes capaces de ayudar al pueblo —aún más que los gobernantes — y que además tienen control del poder económico y social, esto quiere decir posesión de camionetas, alcohol, drogas, casas, dinero, joyas, ropa de marca,  lujos al por mayor, reconocimiento y admiración social, pero sobretodo tienen completa posesión de ‘mujeres bonitas’.

Estas ‘Mujeres bonitas’ son catalogadas como aquellas mujeres que cumplen con un estereotipo femenino que vende visualmente en medios de difusión masiva (televisión, radio, prensa, avisos publicitarios, plataformas virtuales, redes sociales, etc.).

Mujeres rubias, altas y voluptuosas, con profundos escotes, ropa de marca, tacones con 10 centímetros de alto, accesorios con pedrería costosa y maquillaje pronunciado. Calificadas en estos programas como mujeres brutas pero atrevidas y deseadas.

Un ejemplo, es la protagonista de Rosario Tijeras —Flora Martínez —, que se desenvuelve en un papel de una joven paisa que encuentra en la prostitución y las drogas su camino al ‘éxito’, a través de sus atributos físicos.

Es esta cultura idealizante que ha penetrado en la mentalidad de muchas mujeres, al grado de que aún existe esa aspiración a pertenecer a esos estereotipos de mujer sensual y seductora que venden los medios de difusión, con la intención de obtener reconocimiento y admiración física frente a la sociedad.

Esta moda comenzó a partir del 2005 en Colombia con la película ‘Rosario Tijeras’ —luego fué presentada como una serie en Netflix—, seguida de la novela de ‘Sin Tetas No hay Paraíso’ las cual  desató una ola en la moda del narcotráfico en la Televisión, generando rating en Colombia.

Sin embargo, el problema no es la difusión que se le dé a este tipo de programas sino el público y al tipo de cultura al que va dirigida. Jóvenes, que para ese tiempo aún eran receptores pasivos.

Lo que genera una ruptura importante en el mundo de la moda, especialmente en las mujeres, tanto así que aún se sigue generando contenido publicitario que alimenta la imagen de la mujer como un objeto de posesión para el hombre —un trofeo—.

Esta moda, no sólo ha generado violencia y acoso hacia la mujer, sino también una cultura de desigualdad social. La cual hoy día se combate con bastante dificultad; todo gracias a las diferentes formas en las que nos vendieron la imagen de la mujer en los medios de comunicación masiva.

Entonces mujer, ¿Quiere usted seguir de moda?

 

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