La Pirámide del Ñoño

La Pirámide del Ñoño

Ilustración: Yamore - El Clavo

¿A cómo tiene el ensayo de historia, pana? ¿Tiene el final de cálculo? ¿A cómo me deja el de economía? Vea que llevo varios, todo bien.
¿Le suena? Pues a mí sí, y sé que a muchos también. La venta de trabajos está en lo más alto de la pirámide de la economía universitaria, entre la venta de ropa, accesorios y comida. Una red extensa que atraviesa carreras y universidades, que se nutre del vago común, del ocupado trabajador, de la bruta buenona, y de los profesores alcahuetas. Una red que sostiene la economía del buen ñoño que siempre necesita platita para ‘engallar’ la computadora o para pagar la mensualidad de algún juego de rol.

– ¿A cómo vendés los ensayos?
– Pues depende.*
– ¿De qué?
– De lo rápido que lo necesite. Si es para mañana pues es más caro que si es para dentro de ocho días. De la materia, no es lo mismo un ensayo para Ética, que uno para Derecho Romano. Del profesor, hay unos más jodidos que otros. Y de lo largo, 5, 10, 50 hojas.
– ¿Y qué es lo más caro?
– Lo más caro son los audiovisuales, multimedias, presentaciones en flash o páginas web.
– ¿Y tesis?
– No, hasta allá tampoco, eso ya es otra cosa.

Del lado del vago que sostiene la economía universitaria no son muchos los tapujos existentes, exponen casi con orgullo su aporte a la pirámide económica.

– A lo bien, uno no se pone con pendejadas, es mejor pagar que sacar cero. **
– Pero ¿y no se trata de aprender?
– ¡Ja ja ja!. No parce, usted sabe que a veces no se puede, a veces hay materias muy mamonas. ¿A uno pa’ qué le sirve Propedéutica de la Fe, Cristología o Astrología? Para nada, ¡es puro relleno! Uno para qué se pone a perder tiempo en esos trabajos, mejor que me los hagan y yo me concentro en otras cosas.

Y me dirán irresponsable, vago, o lo que les dé la gana, pero yo no le veo nada de malo a esto. Todos salen ganando. El ñoño se gana su platita, que según vi, les alcanza para comprar portátil; gana el papá del vago, porque sale más barato pagar sesenta mil de un trabajo que trescientos mil de un crédito; gana el vago porque no tiene que trasnocharse y saca más de cuatro. Ahora dirán “pero y dónde queda la calidad y la educación, y los profesionales”. Pues da lo mismo, muchas de la universidades privadas lo que plantean es un juego, donde si usted me paga mijito, quédese el tiempo que quiera, vea las materias que quiera, haga los cursos de verano que quiera y se gradúa cuando quiera. Entonces sigamos el juego, el vago pasa, la universidad gradúa montones para las estadísticas, y los ñoños aprenden el triple, y con esa tanda de ñoños se bandea el resto del país. No necesitamos más.
Para qué insistir con gente que no quiere aprender, es un hecho, hay personas que no nacieron para estudiar. Sin estas personas cómo quedaría la sociedad, no tendríamos sanandresitos, ni ventas de salpicón, ni panaderías (paisas), ni locales de ropa (paisas), ni quién maneje los buses, ni quién nos consiga las películas piratas. Todo tiene su lugar en la sociedad. Entonces, no se preocupen, la oferta de profesionales la cubren ñoños y ñoñas que realmente están interesados en el desarrollo del país, mientras que los vagos nos ayudan a cuidarlos, darles sus preciados computadores y a sostener la economía universitaria.

* Ñoño empresario.
** Vago estándar.

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