Ladrona de libros

Ladrona de libros

ladrona de libros

¿Cómo habrá sido la angustia, en la Alemania Nazi, de una persona que le profesaba un gran amor a los libros? Resulta increíble pensar que los nazis, aparte de querer humillar y quebrar al ser humano física y psicológicamente, también hubiesen querido acabar con los libros, esa trinchera en la cual siempre podremos buscar resguardo.  Bien lo predijo Heinrich Heine “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres”.       

En el año 2013 leí la novela “La ladrona de libros” que narra cómo Liesel Meminger, durante la segunda guerra mundial, adquiere la manía de ir robando libros; no muchos porque en esa época era difícil encontrarlos, pero los pocos que tuvo en su poder los cuidó cómo sus pertenencias más importantes.

En Marzo de 2014 se estrenó la película en Colombia.  Si todavía no la ha visto -aunque suene a cliché- le sugiero que se lea el libro. Está plenamente comprobado que los largometrajes siempre dejan algo por fuera.  Además, la película mental que uno recrea es mucho mejor y 100% fiel a la novela, pero bueno, los encargados de la elaboración de los guiones sabrán cómo hacen su trabajo.

Siempre he creído que los libros tienen algo mágico, algo imperceptible pero que siempre acompaña al lector.  Mientras  leía “La ladrona de libros” y me iba emocionando con la historia, le conté a una amiga, que se encontraba en Italia, sobre la novela.  Siempre que intercambiamos opiniones sobre libros, tarea que sólo consiste en decir si nos gustó o no; usualmente  lo primero que exigimos saber,  aparte del título, es el nombre del autor.

A los pocos días de nuestra conversación, mientras chateábamos  me dijo: “a que no adivinas qué libro dejaron en un closet los ex-inquilinos del apartamento al que me acabo de mudar, La Ladrona de Libros”. A mi amiga no le quedó otra opción que “robar” el libro y comenzar a leerlo.

A veces la vida nos sorprende con ese tipo de casualidades, que se ajustan como la pieza de un  rompecabezas a la nuestra.

“As Liesel would discover, a good thief requires
Many things. Stealth. Nerve. Speed.
More important than any of those things, however,
was one final requirement. Luck. Actually.”

– The Book Thief –         

Escrito por Juan Manuel Rodríguez  @Vieleicht

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