Las diferencias acabaron

Las diferencias acabaron

boobs

…Me puedo llamar María, Karol o Vanessa. No importa pero te mando un dulce beso para que lo pongas donde quieras 😉

¡Quiero ser más sexy! Me desespero y sigo todos los consejos para alcanzar mi objetivo. ( Y ¡vaya! Sí que hay pautas sobre el tema). Por ejemplo las fotografías. Debes tener un catálogo que mostrar, sobre todo en las redes sociales, donde pululan las bandidas (o competencia).

– Mujeres marrulleras y solapadas que desde sus dulces comentarios imprimen el veneno de la seducción (y sí que es un veneno, porque hasta secan a algunos. ¡pobres!). Y es aceptable que no queramos reconocer cuanto hacemos, pues eso nos haría perder la magia. Ese misterio causado, al hacernos desear como suaves ángeles con posibilidades de demonios.

Esto de la vanidad es una lucha constante, pues hay quienes quieren robar toda la atención, comentarios y ‘me gusta’ del mundo. Así que cada vez que tuve la oportunidad rediseñé mi imagen: nudo en la blusa para mostrar el ombligo, boca entre abierta para seducir (les dará ganas de besarme), todo esto frente al espejo, pero sin dejar de mostrar, con gran esfuerzo, mis volúmenes (sacar la cola produce cierto dolor de espalda, pero me hace sexy).

Desde que me levanto siempre debo estar en tacones, con el pelo lizo, muy maquillada y con ropa seductora, ésa es mi nueva religión (además quién sabe cuándo lo necesite). En las reuniones reales (con mis amigos virtuales) odio los momentos en que una ‘buenona’ se roba la miradas de quienes andan conmigo (ninguno es mi novio, pero les he dado a entender, que con todos quiero, obvio cada uno se siente exclusivo), así que después de arreglado el tema de las fotos, tenía que dar otro paso. Sin pensarlo mucho y ahorrando bastante, decidí mandarme a poner culo y tetas, sin olvidar la lipo; quería ser diferente, más sexy, más sensual, más hembra, más…

– ¡Ok, acepto! … mas igual, pues ahora la mayoría tenemos todo grande, pero me rehúso a aceptar el calificativo de plástica. No lo somos…

Nuestros implantes contienen un material mucho más costoso: gel de silicona.

La verdad me cansé de que todas fuéramos tan diferentes, las que tenían cara les faltaba cuerpo, las de buen sentadero no tenían con qué amamantar y a ti hija, cómo que te faltaba de todo (aun que la materia gris, sí era mi deficiencia). Nunca me gustaron los rasgos de mi mamá ni de nadie de mi ascendencia, así que  lo primero que hice, cuando te di a luz fue someterte a cirugía.

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