Las locuras que hice en medio de la traba

Las locuras que hice en medio de la traba

las locuras que hice en medio de la traba

Anécdotas psicodélicas, vulgares y al desnudo

 

Hoy en día el consumo de sustancias alucinógenas es bastante habitual entre la población colombiana. Algunos se han limitado exclusivamente al uso de la marihuana, mientras que otros se van por caminos más fuertes tales como el de la cocaína, el éxtasis o los ácidos

El uso de los alucinógenos continúa siendo un tema del que poco se habla y quien admite su uso en público puede ser atacado, incluso de manera violenta, sin que se conozca a fondo los motivos que lo llevaron al consumo de estas sustancias.

Entre los clientes habituales del mal llamado “vicio”, han surgido anécdotas muy cómicas de experiencias que han vivido estando drogados.

 

 

paranoiaShirley Tatiana, 29 años:

Yo sufro de escoliosis múltiple, así que por mucho tiempo estuve tratando mi enfermedad con marihuana medicinal para aliviar los dolores. En 2006 me costaba alrededor de $120.000 el “tratamiento”, y aunque no era legal y su uso continuaba siendo un tabú, mi papá estaba consciente del bien que me hacía. En fin, en una ocasión se me olvidó pedirle plata, yo andaba pelada y la columna ya me estaba matando; estaba mamada de andar inyectándome diclofenaco 3 veces a la semana, además me tenía los riñones “puteados”, entonces, con una platica que tenía, me surgió la dizque maravillosa idea de ir a comprarla casual a Univalle ¡Qué cagada!

Yo simplemente me acerqué al vendedor y entre los ofrecimientos vi que vendía barato “el porro”, yo como andaba cortica de efectivo vi un gangazo y me llevé dos. Al llegar a mi casa me senté en el balcón y encendí mi cacho como quien prende un cigarrillo, normal. El primer “plom” no me hizo nada, al segundo me sentí levemente mareada, la verdad perdí la cuenta de cuantos me metí, pero luego todo fue caótico. Comencé a sentir que me miraban y acto seguido me entró el miedo de que alguien me quería violar. Me asomaba para abajo y a cuanto tipo que pasaba lo vi con cara de depravado. “¡Ese hijueputa viene a violarme!” grité cuando vi cruzar la calle a un viejito, así que corrí a mi cuarto, pero la vaina empeoró porque al entrar a la casa comencé a sospechar que el viejito estaba tratando de abrir la puerta;  subí a zancadas por las escaleras y me encerré en la habitación. Por Dios que yo sentía que el viejo estaba parado, a la espera de comerme. Tuve mucho miedo. Al rato me quedé dormida y cuando me desperté, boté el otro porro y juré nunca volver a comprar marihuana económica, por algo dicen que lo barato sale caro.

 

illustration-james-jean-04-805x453José Fernando, 26 años:

En una ocasión decidí irme a Pance con dos amigos, a meternos al río y a comer hongos. Después de mamar gallo un rato, y reírnos, nos comimos los hongos y la “loquiza” que me metí fue brava.
Recuerdo que vi mucha gente a mi alrededor y a todos como si estuvieran en una antigua película francesa, con los colores desgastados y usando ropa muy de la época. Había pájaros por doquier y todos eran de distintas tonalidades. Luego decidí empelotarme y me acosté sobre una piedra enorme, ahí, comencé a besarla y a tener sexo con ella (No le preguntamos cómo se le hace el amor a una piedra, ustedes dedúzcanlo) porque yo sentía que le estaba haciendo el amor a la naturaleza, definitivamente estaba muy trabado. Luego de follarme a esa piedra con toda la pasión del caso, me vine sobre ella, me bajé y recogí muchas rocas que había alrededor, rocas y palos y comencé a pegarle a la piedra grande, según yo, estaba haciendo música. Mis amigos abajo me veían y estaban cagados de la risa al verme en bola, bailando y golpeando una piedra.
Luego de eso (y aun estando high) nos adentramos en el bosque; vi muchas luces a mi alrededor y luego me empeliculé con que eran luciérnagas que me estaban persiguiendo para matarme, entonces entré en pánico y salí corriendo, más adelante me topé con dos mujeres -que hasta el día de hoy no sé si de verdad las vi o era por mi traba- estaban vestidas como brujas, las saludé y no me respondieron, del miedo, seguí corriendo pero me di cuenta que me había alejado mucho y mis amigos habían quedado atrás, así que decidí devolverme, al contarles lo sucedido ellos me respondieron que no habían visto nada. Luego tomamos rumbo y salimos por la entrada uno, como si nada hubiera pasado.

 

Screen-Shot-2013-04-29-at-9.04.46-AM-750x465Daniel Felipe, 27 años:

Hace unos cuantos años asistí a una rumba electrónica en donde estaba tocando Nicole Moudaber, una DJ Líbano-nigeriana.
Esa rumba fue brutal y me metí de todo: ácidos, una Hello Kitty, una Eisenhower y no me acuerdo qué más. Todo estaba oscuro y había un juego de lásers alrededor de la pista, la DJ tenía puesta una máscara romana, túnica azul y una corona de espinas y cuando se levantaba los audífonos, como era de cabello crespo, se le enredaba fácil. En una pantalla gigante se proyectaba la silueta de Nicole en color azul, cuando me metí todo eso, me puse muy nervioso y al verla a ella pensé que era el demonio, les juro que vi al mismísimo diablo ahí. Yo entré en pánico y comencé a ver satánicos a mi alrededor, pensé que estaba en un culto al diablo y que todos me iban a matar para ponerme como ofrenda. Veía demonios volando por todas partes y comencé a gritar de pánico, pero como esta en severa rumba, pues nadie lo notó. Luego reaccioné y me dije a sí mismo “Ya marica, reaccioná, estás muy drogado”. Me eché agua y comencé a cagarme de risa

 

6a00d8341c6d4753ef00e54f6bdb8b8833-800wiMauricio, 22 años:

Hará más o menos un año, junto con mi mejor amigo (en ese entonces) me reuní en la casa de unos parceros para pasar el rato. Había bastante gente, todos estábamos en la piscina, tomando, fumando y ya, mamando gallo. Yo estaba embobado con una pelada y ella como que me copiaba, porque estaba muy coqueta. En fin, poco a poco algunos se fueron y otros se quedaron dormidos; quedábamos como unos 8 despiertos, entre esos la pelada linda. Un amigo tenía LSD y nos ofreció. Yo tenía mis dudas, sólo había fumado porro y eso que tampoco me mataba (en mi casa siempre han sido jodidos con el tema) pero como tenía ganas de impresionar a la Jessica (así se llama la pelada) lo probé, como para no quedar como el pato del parche. Yo me perdí por completo. Recuerdo que comencé a ver la piscina como si estuviera hecha de gelatina de colores. Hubo un momento en el que comenzó a sonar “Chandelier” de Sia, y en medio de un viaje todo psicodélico escuchaba el piano de una manera profunda, sentía que me retumbaba en el cerebro; es curioso porque en sobriedad uno no distingue instrumentos en la canción, pero en ese momento podía separarlos y hasta verlos. Comencé a cantar durísimo y en medio de mi película me quité la ropa y bailé desnudo. Cuando bailaba me sentía como flotando en el aire y me veía los dedos de los pies como si fueran de plastilina. Después de eso no recuerdo más, me bloqueé, cuando volví en mí, estaba acostado, desnudo, y con el que era mi mejor amigo también empelota y a mi lado, no sé qué pasó, no soy gay, así que me dio pena preguntar, no hablamos del tema, pero sí nos distanciamos por eso.

 

tumblr_o3umo8iTAO1tf0dr1o1_1280Ana María, 26 años:

Todo empezó con una tomada entre amigos, bebimos hasta perder la razón. Estábamos tomando aguardiente (algo que me cae fatal) y me comencé a sentir maluca, entonces decidí irme, honestamente estaba muy borracha. Por Easy Taxi pedí un taxi y me fui a mi casa, en ese tiempo vivía en San Fernando y estaba por La Flora. En el camino me dieron ganas de fumar marihuana y yo llevaba un cigarrillo en el bolso, así que le dije al taxista y nos fuimos a parchar en un parque. Ahí estaba yo, echada en el pasto con un taxista al que no conocía, marica, me hubiera podido violar. En fin, el man no fumó y luego le dije que me dejara manejar y dijo que sí, me soltó el taxi como si nada y me acuerdo que estaba cagado de la risa en el asiento del copiloto. Yo estaba llevada del putas, borracha y trabada, pero aún me quedaba algo de lógica, entonces, el tipo me puso la mano en la pierna y ahí se me bajó todo, trago, marihuana, todo se me fue. Comencé a sacar conclusiones, que a lo mejor el tipo no había fumado para estar consciente y así violarme, pensé que me iba a descuartizar y a tirarme por trozos al rio. ¿Y si yo me rehusaba y me quemaba la cara con ácido de batería? ¿Qué pasaría cuando le dieran la noticia a mi mamá de que me encontraron muerta en alguna invasión de Cali?. Me entró una paranoia horrible y comencé a sudar frío, tenía las manos empapadas. Frené en seco, le tiré un billete de $10.000 y muy osada yo me fui caminando desde San Bosco hasta el apartamento. Llegué intacta, creo que tengo un ángel guardián muy teso.

 

Autor: Yamil Chuaire
yamil chuaire

 

 

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