Legalización del tabú: Es hora de desmitificar, hablar y legalizar

Legalización del tabú: Es hora de desmitificar, hablar y legalizar

legalización del tabú

Recientemente se han polemizado varios temas en nuestro país, estos han llevado a que se generen distintos debates en medios de comunicación y redes sociales, lo que ha conseguido hacerlos llegar hasta las plenarias del senado en donde ha discutido si es factible o no su legalización.

La legalización de la marihuana, el matrimonio y adopción por parte de parejas del mismo sexo y el aborto son los temas más polémicos en Colombia, y aunque de los mencionados, sólo el matrimonio y la adopción por parte de parejas LGBTI han sido legalizados en su totalidad, los otros dos cuentan con algún tipo de regulación o impedimento que dificulta a los ciudadanos a hacer uso en su totalidad de estos derechos, sí, DERECHOS.

Al día de hoy me resulta insólito cómo aún se tiende a debatir derechos, algo que por libertad nos corresponder, porque en nuestro cuerpo nadie, ni siquiera la ley, debería poder inmiscuirse. Somos libres de actuar o pensar conforme y en base a nuestras opiniones, tenemos un libre albedrío, una voluntad para disponer de nosotros como nos plazca siempre y cuando no hagamos daño a otro ser, y sin embargo, bajo el nombre de moral, disfrazan los prejuicios que consumen a terceros y que en un goce egoísta por ver el impedimento ajeno, pretenden ejercer su “derecho” a la decisión.

Tenemos de procurador a un ser despreciable, anciano, mojigato, retrógrada, ignorante y discriminatorio que sólo busca el beneficio suyo, sin saber que el cargo que ejerce debe buscar el bien general.

Contamos con concejales que aseveran que el Halloween es una fiesta que rinde culto al diablo (¿Y qué si sí? En Colombia hay libertad de culto, señores) que el atentado a Bruselas es un castigo divino por tanta “homosexualidad y sodomización” y que en lugar de estar trabajando, se la pasa perdiendo el tiempo viendo videos musicales para luego salir a criticar a los cantantes.

Tenemos en el senado momias que no retienen esfínteres y en quienes la evolución no actuó correctamente, que tachan de excrementales los actos humanos y desprenden misoginia con cada referencia hecha frente a una mujer.

Y mientras el país termina de hundirse, llevándose en sus garras a los habitantes, la atención prima sobre unos diálogos de paz, que a mi parecer, veo muy improbable se logren concretar.
Es claro que el presidente es hombre, porque como buen espécimen masculino es incapaz de efectuar más de una acción a la vez, y así, mantiene su atención en Cuba y en cómo se llega a la conclusión si los guerrilleros dejan o no de echar bala en el monte, descuidando entonces cualquier otro tipo de intereses que podamos tener los ciudadanos de pie.

Por ahora sólo nos resta esperar por lo menos peor. Esperar que, si se es mujer, no quede “preñada”, porque para la ley usted está en la obligación de tener al hijo a menos de que el niño le salga enfermo, haya sido violada o su vida esté en riesgo. De lo contrario una lista de improperios recaerán sobre su cabeza tan sólo con contemplar la idea de abortar, esa enumeración liderará con un “quién la mandó a abrir las patas y no ponerse un condón” y cerrará con “eso le pasa por puta”, porque es lo que nos han enseñado en Colombia, que la mujer que tiene sexo es puta, y la que queda embarazada y quiere interrumpirlo es una puta desalmada. Usted, tristemente no tiene libertad sobre su cuerpo y con los discursos de falsos moralistas, quienes con una mano sostienen la Biblia y con la otra se masturban, se verá obligada a traer al mundo a un niño que no quiere y que, en algunos casos, no puede sostener ¿Por qué? Porque Dios y ellos así lo disponen.

Si es gay, no tendrá tranquilidad alguna por un buen tiempo, porque con cada ley que lo favorece, aparecen varios incompetentes como Vivian Morales en busca de su limitación como ser; creando referendos para quitarle los pocos derechos que ha logrado alcanzar y promoviendo el odio. Usted, como homosexual, no tiene derecho a casarse, no, eso es un privilegio egoísta de los heterosexuales y no puede ser manchado con sus conductas cuestionables, y ni se hable de la posibilidad de ser padre o madre ¡Dios nos libre! Es preferible ver a un niño en la calle, desnutrido y pidiendo plata en los semáforos que verlo tomado de la mano con dos papás o dos mamás, todo porque así lo quieren Dios y una iniciativa llamada “Firme por papá y mamá” que busca segregar a los gais, y bajo el más sublime estilo de las sectas, le pide que consiga a 12 tontarrones, descerebrados que se unan a su culto.

Y por último nos quedan “los marihuaneros”, término sinvergüenza y mal intencionado que se ha utilizado por décadas para describir de forma despectiva a los consumidores de cannabis.
Los beneficios de la marihuana, según estudios científicos, son muchos:

  1. Alivia los dolores de enfermedades terminales como el cáncer y el SIDA (motivo de sobra para legalizarla)
  2. Previene el Alzheimer
  3. Ayuda a calmar los impulsos de pacientes con TOC y Tourette
  4. Ayuda con el síndrome premenstrual
  5. Trata el glaucoma
  6. Puede tratar la esclerosis múltiple

Y la lista sigue, sin embargo, los políticos conservadores se quedaron en mitos infundidos y miedos inventados, promoviendo su consumo como un posible paso al uso de drogas “más fuertes” y sembrando miedo entre la comunidad al hacerla creer que los “marihuaneros” son individuos altamente peligrosos con tendencias a delinquir, matar, robar y demás. Queridos, no hace falta consumir drogas para ser malo, no hace falta verse mal para actuar mal, o sino, los curas no estarían violando niños.
Cierto es que más accidentes y muertes causan otro tipo de sustancias permitidas como el cigarrillo (responsable de la muerte de 5 millones de personas anualmente) o el licor. He visto más casos de borrachos asesinos que los mismos consumidores de cannabis, o sino, miren a Fabio Salamanca.

Ya es prudente que comencemos por legalizar el tabú. Es pertinente que desprendamos etiquetas y nos basemos en datos científicos y no ideologías religiosas para tomar acciones y buscar el beneficio común. Se nos olvidó que nos encontramos en un estado laico y aquí no tiene cabida la opinión cristiana, sólo los fundamentos de la ciencia.

 

Autor: Yamil Chuaire
yamil chuaire

 

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