Lo dejó el tren… ¿De verdad es tan malo?

Lo dejó el tren… ¿De verdad es tan malo?

Lo dejó el tren

Desde hace más de 10 años me peluquea la misma mujer, Camila. A pesar de todo el tiempo que nos conocemos, nuestras conversaciones son muy parcas, es decir, se basan y acuden a lugares comunes: Cómo están nuestras respectivas familias, el clima, noticias de último momento, etc.

Hoy fui a cortarme el pelo y entre tijeretada y tijereteada me habló sobré Juan Pablo. Él vive en Europa y es el hijo mayor de Gabriel, un señor que conozco.

 

“El otro día el que vino fue Don Gabriel y eso estaba más contento”
─ Me dijo mientras la veía sonreír por el espejo.

“Ahh ¿Y eso por qué?”

“Pues imagínese que Juan Pablo, por fin va a tener bebe.”
─ Ese “por fin” me sonó a una deuda que Juan Pablo tenía con la humanidad.

“Ahh que bueno”
─ Eso lo único que se me ocurre decir cuando me dan la noticia que alguien va a tener un bebe.

“Sí, yo creo que don Gabriel no pensaba que iba a tener nieto por ese lado.”
─ La interrogo con la mirada por el espejo y concluye su frase.

“Pues sí ¿Cuántos años es que tiene Juan Pablo?  ¿40?, ya estaba como quedado, ¿no?”

 

No respondo nada.  Camila continuó hablando mientras en mi cabeza una pregunta aparecía detrás de la otra: “¿En dónde se quedó Juan Pablo?, ¿a dónde le tocaba ir?  ¿Estoy quedado?  ¿Es necesario tener hijos para no quedarse?” Me imagino que “quedarse”, es el nombre de uno de los vagones de ese tren etéreo que muchos quieren abordar, para obtener mejores resultados en la vida.

La frase, aunque accionó mi maquinaría argumentativa, no la puso completamente en marcha y además no quería traicionar ese acuerdo tácito de conversaciones sencillas al que hemos llegado con Camila a lo largo del tiempo. En eso quedó la conversación sobre Juan Pablo, su padre y el nuevo nieto.  Después de eso, a punto de terminar de cortarme el pelo, me preguntó:

 

“¿Y qué tal lo del Nacional anoche?”
─ Haciendo referencia al triunfo del equipo paisa contra Rosario Central en el tiempo de descuento.

“Sí, muy bueno”
─ Respondí rápido y seco, para obtener un silencio en nuestra conversación y seguir dándole vueltas al tema de “quedarse”.

Me gustaría saber dónde o cómo se pueden obtener los boletos de ese tren, cuál es exactamente el paquete turístico que ofrecen con el viaje, y el destino de este, pues, al parecer, quedarnos es algo que debemos evitar a toda costa.

 

Autor: Juan Manuel Rodríguez
Twitter: @Vieleicht
juan manuel rodríguez

 

 

 

 

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