Lo efímero como espectáculo y el museo extinto

Lo efímero como espectáculo y el museo extinto

arte efimero

El arte perdura al ser una necesidad subjetiva y colectiva, deslumbra la existencia humana y da pertinencia a una obra a través del artista, que vive los sueños, sentimientos e irracionalidades de su época, sólo él puede comunicar a través de la imagen y difundir una idea concebida. Inicialmente el concepto de lo bello era aprobado estéticamente con el esplendor de la pintura y escultura, después se fue explorando materiales y reevaluando el término de belleza, para dar prioridad al concepto y al mercado del artista, como lo vemos actualmente, pero ¿Qué sucede cuando es difícil entender la obra? ¿El concepto es mayor a la estética? ¿Cuál debe ser el negocio del artista?, como afirma Mario Vargas Llosa ¿Es el arte la banalización del espectáculo?

Lo contemporáneo es MODA y el museo al igual el coleccionista no pueden ser inherentes a esto, su inversión genera una mirada que todos deben seguir, para recibir en espacios prestigiosos donde podría ir El Guernica, obras tan exóticas como tiburones en formol, un perro globo gigante, una porcelana de Michael Jackson con un mono, sillas de madera en una pared, entre otras; es lógico que esto suceda, los mejores antecedentes son un orinal y una lata de sopa de tomate que debía reproducirse comercialmente; realmente admiro la inteligencia critica de Duchamp y Warhol, pero con ellos aumenta la equivalencia del arte en dinero, lo afirma el documental La Maldición de la Mona Lisa, donde Robert Hughes, crítico de arte de la revista time nos dice que “Las obras de arte se escogen y se valoran por su capacidad de posicionarse en el mercado”.

El espectador de arte, es llamado ignorante, su asimilación frente a la obra debe estar preconcebida al investigar con anterioridad, perdió su libre albedrío, de modo que si no entiende es mejor guardar silencio y no asistir al museo.

El artista plástico agota recursos con el performance, instalación, videoarte, land art hasta arte povera, bajo la premisa de “No estética” y cuando la hay, es kitsch; realmente ya no se sabe qué es arte y cualquiera es artista, no es necesario estudiar en la academia de artes para exhibir un tendedero de ropa, no es creativo; para Avelina Lésper crítica de arte mexicana “el arte es algo más que una expresión precipitada, es concepto y estética”, ya pocos pintan, esculpen o dibujan figura humana, tal vez por esto un Luis Caballero jamás se extinguirá.

Una obra es como una película, debe tener audio, fotografía, composición, color, guión y concepto, si falta alguno se pierde calidad; tiene más acogida un video comercial “estético” que un videoarte conceptual sin calidad de imagen. El arte es DÍFICIL y el negocio artístico es banal, el artista debe producir más en menos tiempo, por esto cae en la desesperación de ser contemporáneo y termina haciendo cualquier cosa.

Cali tiene el Museo La Tertulia, en sus exhibiciones está la mejor obra gráfica de los 70`s con la cinco Bienales Internacionales de Artes Gráficas, somos una CIUDAD DE ARTE, pero se está apagando junto a la cultura, generemos obra con conciencia y educación artística, para un público que exprese su criterio, con esto el museo perdurará.

Comments

comments