Los tamales del domingo

Los tamales del domingo

Tamales

Uno de los platos típicos del departamento del Valle en Colombia es el tamal. Consisten en una masa, generalmente de maíz, que funciona como base sobre la que se acomodan distintos tipos de carne, papa, zanahoria y en algunos casos arvejas, que a su vez son recubiertos por ahogao (picadillo de tomate y cebolla de rama -algunos le adicionan pimentón y ajo-, sofritos en aceite). Al tener todos los ingredientes listos, se procede a “amarrar” la masa y sus acompañantes en una hoja de plátano, para luego ponerlo a cocinar.

El Tamal requiere un gran esfuerzo y dedicación pero vale la pena cuando estamos frente a él. La clave, como en todo producto artesanal, se encuentra en la forma de la preparación, el tiempo de cocción y la sazón del cocinero. No todos los tamales saben bueno. Tampoco le gustan a toda la gente.

Desde hace unos años para acá el plato insigne de los vallecaucanos ha venido perdiendo su posición clave en la gastronomía local. Debido a que algunos políticos lo han convertido en un suculento corrupto.

 

Existen diversos tamales:

  1. El que viene con mucha masa y poca carne: Que es para los habitantes, con cédula inscrita en la ciudad, que viven en la periferia y que esperan con ansia las elecciones para meterle el diente.
  2. E el de doble presa o sorpresa de huevo: Se reparte entre los ciudadanos de clase media; viene en combo, normalmente con pavimentación de un tramo de la vía, la pintura para el parque infantil, con entrada del hijo a una institución de educación superior, puesto en la lista de espera para el tratamiento contra el cáncer o quizá en un puestito por un diez meses en una de las “empresas” del Estado
  3. . Los tamales dobles: Los que traen salmón o caviar, los que se envuelven en hoja de uva; dirigidos para la clase alta. No se reparten en las calles o en los mítines, se entregan personalmente, en despachos, oficinas, salones de juntas y hermosas habitaciones de hotel; se sirven con beneficios financieros que reciben industriales y comerciantes de la ciudad, por su “generosidad” en las donaciones para la campaña o por poner a sus trabajadores en la mesas de votación.

 

El tamal es un alimento que puede generar agriera y llenura. Para ello es importante pensar en un pasante, un antiácido efervescente que permita una mejor digestión. Y qué mejor elemento que la crítica constructiva y la revisión minuciosa de los perfiles de los que van repartiendo el tamal. O quizá -a usted como a mí sólo nos gusta el tamal casero-, la mejor opción es decir: “no, gracias”.

 

Escrito por Felipe París   @felipe_paris

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