Mi raro fanatismo

Mi raro fanatismo

Mi raro fanatismo

La verdad no tengo un cantante, ni un actor, tampoco un autor por el cual yo diga que soy su fan número 1; lo único que amo con todas las fuerzas de mi alma es la comida, eso es lo mejor para mí. Soy fanática de las chuletas de pollo de mi mamá, del arroz amarillo de mi abuela Lucy, de los fríjoles de mi abuela Doris, mejor dicho, de esa sazón tan única de mi familia.

Soy fan del café con pan en las tardes y del arroz con huevo por las noches. Soy fan de mi papá que cuando entra a la cocina hace una comida exquisita. Soy fan de cuando mi mamá quien en las tardes me hace masitas. Soy fan de las empanadas vallunas.

Soy fan de esas delicias de mi ciudad: De una lulada, de un champús, de un cholado con frutas en las Canchas Panamericanas un sábado en la tarde, de un sancocho a la orilla del río Pance un domingo, de un manguito con sal, del chontaduro con miel, de las cocadas, del jugo de borojó, de los aborrajados, del agua de panela con queso en el kilómetro 18, de una arepa de choclo.

No sólo es fanatismo, también es orgullo de la sazón de mi ciudad. Pero no sólo amo la comida, no señor, tambien soy fan de ese hablar caleño, del “Mira ve”, del “Oíste vos”, del “Y entonces qué“, y del “hacéme un fa”. Soy fan de la música mi tierra, de esa salsa que al escucharla sientes deseos de bailar. Soy fan de la brisa caleña, esa delicia que sientes a las cuatro de la tarde; de las noches bohemias en la loma de San Antonio. Soy fan del mes de diciembre y de cuando llega la feria de la cerveza; de la belleza que abunda en mi ciudad. Soy fan del hombre caballeroso, de las personas detallistas, soy fan de los que saludan al llegar de esos que demuestran sus emociones; sí, de esos mismos que no les da pena reírse a carcajadas, de los que disfrutan la vida, de los amigos que gastan, de los que por todo se ríen. Soy fan de las historias de mis abuelas, de los dichos y refranes. Soy fan de ver fotos y recordar esos momentos, de reunirme con mis primos y hacer remembranza de cuando éramos niños. Soy fan de esta hermosa ciudad que con brazos abiertos recibe a todos los turistas del mundo y más de uno decide quedarse por la calidez de su gente.

Soy fan del cine, del Caliwood, del cinematógrafo en la Plazoleta Jairo Varela. Soy fan de los que reímos hasta llorar. Soy fan de cantar desafinadamente mientras se barre la casa. Soy fan de cantar en el baño, de cantar en inglés e inventarme nuevas palabras. Soy fan de los besos apasionados, de los abrazos que no quieres que terminen. Soy fan de “todo saldrá bien”. Soy fan de mi ciudad, de mi familia, de mis amigos, de mi amor. Soy fan de mi felicidad.

 

Autor: Daniela Duque Pazos

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