No más violencia

No más violencia

Hay sangre en la arena y no es del torero. Generalmente es del toro. A un lado del ruedo hay grupo de jóvenes sensibles con las criaturas del universo, celebran indignados la muerte de 6 toros de lidia. Al otro lado están los aficionados que celebran la apoteósica corrida. Estas son las dos caras del debate ético y estético que llega con las festividades de fin de año. EL CLAVO recibió los aportes de la plaza de toros y de un grupo de jóvenes antitaurinos defendiendo sus cosmovisiones…

Fandi_pone_par_banderillasPRIMER TERCIO
(banderillas)
La defensa entra al estrado: Concebir la fiesta brava como un espectáculo desagradable, es arriesgarnos a juzgar una cultura y una costumbre que heredamos de la madre patria y que no podemos desconocer. El espectáculo taurino es una manifestación artística donde un hombre enfrenta, ejerce lidia, se opone y pelea con el toro bravo.

El taurino, fue uno de los primeros espectáculos públicos que llegó a América, (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y México). En un principio fueron las becerradas, capeas, corralejas, las novilladas y las corridas de toros. En sus inicios las corridas se celebraban en las plazas públicas cerrando las esquinas con guaduas, fiestas que tenían el claro objetivo de homenajear a la realeza.

No nos hemos inventado este ritual que nació en el país legendario y terrible del minotauro, el de Minos, la mitología y los juegos, origen del razonamiento de un pueblo que creó ritos, que fueron acogidos por la península Ibérica y que ahora hacen parte de nuestra cultura, Ernest Hemingway, en un principio enemigo de las corridas de toros escribió:

“…fui a España para ver los toros y tratar de escribir sobre ellos por mi cuenta. Creí que encontraría un espectáculo simple, bárbaro, cruel y que no me gustaría; pero esperaba también darme ese sentimiento de la vida y la muerte que yo buscaba con tanto ahínco.
Encontré, en efecto, la forma de la acción definida, aunque los toros no me parecieron un espectáculo tan sencillo, y me gustaron de tal manera, que hubiera sido complicado para mi capacidad literaria de entonces ponerme a escribir sobre ellos…” (Muerte en la tarde)

Como jóvenes debemos entender que las corridas de toros no son un espectáculo de barbarie, tenemos que conocer lo que sucede en el ruedo, analizar una manifestación artística y entender nuestra cultura. Invitamos a los jóvenes a asistir a la temporada de luces donde tendrán la oportunidad  en tres noches de luna divertirse en una fiesta con mucho sentido artístico (28,30 dic 97 y 2 de enero del 98, para sentirla hay que vivirla!) Nota: En el artículo no se mencionan todas las obras sociales que respalda la Fundación Plaza de Toros de Cali.

PicaSEGUNDO TERCIO
(La pica)
La tradicional “fiesta brava” pasa al banquillo de los acusados (Visión antitaurina):

No son pocas  las campañas que se han lanzado en el mundo en contra de los espectáculos salvájes, violentos y para muchos degradantes. En Colombia son famosas las peleas de gallos, las de perros, las corralejas y las corridas de toros.

El público que asiste a este lucrativo “negocio”, son esnobistas con mucha plata, asociados a círculos de poder político y económico. Son ya públicas las innumerables torturas y tratamientos que un toro recibe antes de salir al ruedo (Por ejemplo el encierro de 3 días aguantando hambre). La pica y las banderillas son arpones que hieren al animal dejándolo casi muerto. Para la diversión de los aficionados, se justifican todo tipo de torturas y de engaños, donde difícilmente se podría ver una pelea de igual a igual. Con estos actos de barbarie y violencia, el ser humano ha demostrado ser una criatura tramposa e irrespetuosa con sus criaturas hermanas. En este sentido no es tan superior como se le quiere hacer ver.

Este espectáculo es síntoma de la doble moral de una sociedad que promueve la paz y por otro lado avala la guerra fomentando crímenes de animales inocentes e indefensos; la plaza de torturas es utilizada para embrutecer a la gente, alejándola de ideales de bondad, justicia y fraternidad. Colombia no merece mejor suerte si sigue perpetuando o consintiendo sistemáticas crueldades de esa envergadura para la diversión. Un reciente estudio realizado en España, demuestra que más de la mitad de la población está en contra de las corridas de toros.

Mahatma Gandhi dijo que”… el progreso moral de un pueblo se mide por como trata a los animales no humanos…”

TERCER TERCIO
(La verdad?)
¿Quién es Dios para el veredicto final?jh_rincon
Si bien es cierto que las corridas de toros corresponden a un momento de nuestra historia cultural, es importante revisar con lupa este comportamiento colectivo. Sería fácil afirmar que esta “fiesta” refuerza comportamientos agresivos o la carencia de valores. Habría que preguntarle a los investigadores en psicología. También es muy probable que estemos avalando una cultura de la muerte.

Es fácil caer en un maniqueísmo propio de nuestra sociedad de masas. Pero es evidente que hay prácticas culturales como la cacería de Ballenas jorobadas en el pacífico, que deben cuestionarse. Navarro, una montaña de basura que no existía hace 30 años en nuestra ciudad, se encargará de recordarnos todos los días, esas preguntas obvias que nos estamos olvidando hacer, todo porque nuestra cultura es así.

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