Odio en las redes

Odio en las redes

Odio en las redes

Del humor negro a la violencia 2.0

 

Las redes sociales se han convertido en los últimos años en medidores de la opinión pública sobre diversos temas del acontecer nacional e internacional. Han servido como canales de comunicación directa entre líderes de diferentes campos y el resto de la humanidad, la cual no desaprovecha oportunidad para hacerles saber a estos personajes sus sentires.

A pesar de sus grandes ventajas, las redes sociales han migrado hacia un lado oscuro que ha hecho crecer entre sus usuarios sentimientos negativos respecto a todo lo que los rodea. El odio, inherente de la condición humana, se ha potencializado a través de un lenguaje virtual que usa el humor negro, la ridiculización y en ocasiones la incitación a la violencia, como parte de sus códigos de comunicación.

El Clavo nació hace 20 años como un medio alternativo que a través de sus páginas pretendía mostrar la otra cara de la moneda de la realidad, expresando el inconformismo propio de una generación ávida de cambios, pero siempre con la premisa de que no sólo nos debemos quedar en la crítica, hay que proponer soluciones. De ahí nuestro nombre: “El Clavo”, una herramienta de construcción que así como construye también puede pullar por su lado puntiagudo. Es decir, hablar sin misterios sobre un tema, con previa investigación, contrastando opiniones, no tragando entero y más que nada siendo propositivos. De nada sirve estancarse en la queja.

Ahora bien, en este tema de Internet y el poder de las redes, el inconformismo y la indignación pasaron a ser actores pasivos del sentir popular, el cual se desboca en sus dispositivos electrónicos a maldecir y a despotricar de algo o de alguien, sin tomar la tarea de hacer un aporte real y pragmático para que eso que tanto molesta, se solucione. La gran mayoría de usuarios piensa que cumple su papel moral y ciudadano sólo al compartir una imagen o un vídeo, pero en su vida 1.0, (más conocida como el mundo real), son sólo entes que viven dentro del sistema.

Es ya común mientras se navega en Internet ver páginas de redes sociales que sólo promueven la indignación colectiva a través de contenidos vacíos y facilistas que no tienen ninguna repercusión tangible. La manera de transmitir sus mensajes es a través de mofas crueles sobre instituciones o personas, al punto de utilizar de manera descarada la difamación.

Nuestro compromiso como medio de comunicación independiente es y será siempre propender mediante nuestros canales informativos un periodismo que logre construir y generar reflexión entre las audiencias, con imparcialidad, objetividad y rigurosidad investigativa. No hemos necesitado durante estos 20 años valernos de la emocionalidad de las noticias coyunturales, pues aprendimos que cada situación merece análisis y verificación.

Ahora es el turno de que ustedes, amigos lectores, se tomen el tiempo de analizar lo que aparece en cada momento en su línea de tiempo de las redes sociales, y tal como lo dijimos en alguna ocasión, “sospechen” de todo lo que les tratan de hacer creer. No traguen entero, no compartan cochinadas, valore el periodismo serio e independiente.