Participá o mamate la politiquería

Participá o mamate la politiquería

kit¡Exonerado de impuestos en Palmira el estadio del Deportivo Cali! ¡Listos los pagos para el programa del Gobierno Nacional denominado familias en acción! ¡Se establece la ley “zanahoria” en varios municipios del país! ¡Decretado día sin carro en Cali! ¡En Palmira se privatizan las empresas municipales! ¡A través de una Ordenanza la Asamblea Departamental del Valle del Cauca prohíbe sacar a la calle los perros sin bozal, collar y placa de identificación! ¡Las empresas dedicadas al turismo que se establezcan en Palmira estarán exoneradas 10 años del impuesto predial y del de industria y comercio! ¡Siguen pensando en gravar con el IVA la canasta familiar! Etc, etc, etc…

Estas frases que parecen aisladas las unas de las otras, son algunos ejemplos de decisiones que toman en representación nuestra los políticos, o en la mayoría de los casos los politiqueros, dentro de un estado democrático como lo es Colombia. Que dichas decisiones sean buenas o malas, cada quien lo evaluará según su punto de vista pues no es mi intención emitir un juicio de valor al respecto, simplemente quiero llamar la atención sobre el impacto directo que éstas tienen sobre nosotros y, en ese orden de ideas, la importancia que tiene entonces participar en los asuntos que nos afectan a todos. La Constitución de 1991 retomó la democracia representativa e introdujo la democracia participativa, cuyo ejercicio se materializa a través de mecanismos y acciones para la intervención activa de los ciudadanos en la vida política y cívica del país, tales como: el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y normativa, etc, además del voto, propio de la democracia representativa.

Si no participamos, teniendo el derecho y los mecanismos para hacerlo, las decisiones las seguirán tomando otros por nosotros. Por ello hay que comenzar a participar, desde la orilla ideológica que sea, pero siempre pensado en un mejor futuro para nuestro país. Es así entonces como, con el ánimo de materializar las anteriores reflexiones, nació la Asociación JUNTOS de la cual hago parte, que a través de proyectos para la generación de cultura ciudadana, el mejoramiento del medio ambiente y el trabajo social, ha motivado a muchos jóvenes a participar en los asuntos de su ciudad. Esta Asociación ha logrado con sus múltiples acciones, entre otras cosas, la recuperación de zonas verdes, como la glorieta de Versalles en Palmira; participar en reforestaciones, como la del cerro de las tres cruces en Cali; motivar, mediante conferencias, a muchos ciudadanos a tener cultura democrática. Se han logrado excelentes resultados debido a la gestión y el entusiasmo de un equipo humano de jóvenes que le está apostando a una participación activa y renovadora en las cuestiones públicas.

Bertolt Brecht, dramaturgo alemán, escribió lo que a continuación refiero para concluir esta reflexión: “El peor analfabeta es el analfabeta político. Él no ve, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. Él no sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado o del remedio, dependen de decisiones políticas. Él analfabeta político es tan ignorante que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política; no sabe que de su ignorancia política nacen la prostituta, el menor abandonado, el asaltante y el peor de todos los ladrones, que es el político corrupto…”

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