Paz para los de ruana: Se destraba el complot de Santos

paz

Hace dos años cuando estaba el equipo negociador colombiano intentando hablar con las FARC sobre un proceso de paz que tuviese viabilidad, circuló una imagen sobre la cantidad de tiempo que se demoraron distintos países en el mundo, en lograr firmar un acuerdo para cesar la violencia con un grupo armado local. Para ese momento, y con el escaso tiempo en conversaciones con la guerrilla más incisiva del mundo entero, parecía ser lejano encontrar un punto de encuentro donde las ideas de los dos lados pudieran coexistir, cuándo la historia decía claramente que por lo menos en 10 años tendríamos buenas nuevas sobre el tema; además de la terquedad que parecía imbatible en ambos bandos.

B180E_ACIAAkLdrDos años después y luego de cuatro años en total de negociación, se ha firmado un acuerdo irrevocable de intención de paz a refrendar en un plebiscito. Lo que cantidades parece no se han dado cuenta, es que la paz es solo un complot orquestado por las FARC y el gobierno para un simple hecho: Que un país lleno de gente del campo, recupere su raíz… el campo.

Y es que los citadinos que creemos que el mundo gira en torno a carros, smog, tráfico, multitudes, servicios de transportes públicos y centros comerciales, tenemos la ligereza de pensar que la paz es para este grupo de sufridos habitantes de la sociedad que merecen  un país donde ir de vacaciones a la finca con piscina, no se convierta en toda una odisea; siendo excelentes alumnos del último bastión de la moralidad y la pulcritud, el excelentísimo jurista Godofredo Cínico caspa.

Lo que muchos no se han enterado (increíblemente) es que Colombia tiene más del 90% de la extensión nacional sobre espacios rurales, es decir, que somos más selva, bosques y campo, que edificios, taxis y Uber. Según un trabajo informativo de la revista Semana hace unos años, más de 6 millones de hectáreas del campo fueron despojadas por la violencia hasta el 2012 en Colombia, que era el 15% de la superficie agropecuaria colombiana para ese momento. Ver: http://www.semana.com/especiales/pilares-tierra/asi-es-la-colombia-rural.html Dando esto como resultado, que la población productiva del estado dejó de hacerlo y serlo por obligación, iniciando el problema mayor: el desplazamiento.

Ese proceso que inició hace años y que se piensa implantar, busca beneficiar primordialmente al músculo productivo número uno de nuestro país, el campo, y busca que, los indicies de desplazamiento e injusticia con la población más humilde pero orgullosa de nuestra nación, desaparezcan y ellos puedan volverse a sentir seguros de su labor, de su tierra y regresen con plenas garantías a los espacios que por generaciones, pertenecieron a sus familias.

Colombia siempre se ha hecho grande desde la humildad de las personas del campo, esas que destacan en los deportes, esas que se levantan a altas horas de la madrugada en heladas para recolectar los alimentos que llegan a nuestras ciudades y para ellos, ES QUE ES LA PAZ.

Una ayuda para que dejen estas selvas de cemento que los consume sin piedad y sean felices donde nos hacen grande como país.

El día de mañana amigo detractor de esta paz, no vamos a dejar los medios de comunicación y periodistas, de transmitir noticias sobre las dificultades sociales que afectan al país; seguramente, los noticieros seguirán informando de desgracias y muy posiblemente, las injusticias del gobierno van a existir para todos, pero lo seguro es, que la paz iniciará donde terminó un día, en el campo, y desde ahí, se va a ir construyendo una Colombia mejor, productiva y educada. La labor está en creer en los pasos que se dan, apostando al camino al andar, total si en 50 años se probaron las balas ¿Por qué ahora no probar la paz?

Por: 

Juan David Garzón

juan david garzón

 

 

 

 

 

 

 

@Juandescribe