Ser profesional: un comportamiento, más que un título

Ser profesional: un comportamiento, más que un título

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Antes, se reconocía como profesionales a las personas que habían terminado sus estudios de educación universitaria, entonces estaban capacitadas para realizar actividades específicas; también había un mercado que se ajustaba a sus enfocados conocimientos.

Hoy, ser profesional no sólo se atribuye a quiénes estudian, sino a los que van más allá de un conocimiento en particular, hacia una forma de pensar y actuar, en especial porque los campos de acción están fusionados entre sí y para poder llevar a cabo tareas de forma eficiente se requiere más que conocimiento. Ser profesional supera un título o un certificado, es una actitud, un tema de resultados que requiere planear y cumplir metas.

Un deportista que se considere profesional es porque va más allá de su desempeño en una competencia, requiere de un comportamiento que podría considerarse integral en el campo humano y técnico, casi que ‘fuera y dentro de la cancha’. Por eso todos los deportistas no se consideran profesionales, así sea que estén en un alto nivel de competencia. Entonces los recién graduados, para referirnos nuevamente a quienes invierten años de su vida estudiando una carrera universitaria, se ven expuestos a esta lógica que necesita un comportamiento que difícilmente se puede aprender en clase, un comportamiento que demanda de práctica, y supera la mera teoría.

"Colombia requiere de personas profesionales en todos los campos del mercado, seres comprometidos, proactivos, que hacen las cosas bien hasta el final de su tarea."

Colombia requiere de personas profesionales en todos los campos del mercado, seres comprometidos, proactivos, que hacen las cosas bien hasta el final de su tarea; gente que disfruta lo que hace, honesta, sincera, con valores y ante todo capaz de cumplir con la promesa que se les hace a los clientes. Ahí radica la gran diferencia de conceptos, no sólo es saber, es hacer que funcione, ofrecer soluciones, tener la capacidad para priorizar y el criterio para tomar decisiones acertadas. Ése es el concepto de ser profesional, no es sólo un diploma, que certifica un proceso educativo y formativo en una institución académica.

Por eso debemos demostrar con acciones y resultados que lo que estudiamos lo sabemos aplicar bien, y ahí radica un gran reto para todos: estudiantes, profesores, directivos y empresas. Un profesional no necesariamente debió haber estudiado, su comportamiento y el mercado es quién lo termina de graduar. Ser profesional es un reconocimiento que se gana con trabajo, constancia, mejora y resultados. Entonces pueden llegar a existir profesionales del volante, del aseo, de la construcción; así como también los hay de la salud, la ingeniería, las comunicaciones y así de todos los oficios. Son personas que cumplen con lo que prometen, eso requiere de coherencia, técnica y muchas veces, de ensayo y error. Porque en un mercado cambiante donde la incertidumbre es cada vez mayor, hace que muchas veces la práctica supere la teoría.

Ser profesional es un comportamiento, un estilo de vida que se decide poner en práctica en cualquier momento. El reto está en tener la visión de estudiar lo que vamos a necesitar para nuestro oficio, para combinar la teoría con la versatilidad y flexibilidad de la práctica. En un mundo complejo y competido, se requiere de un recurso humano profesional, que contribuya al crecimiento acelerado de las empresas, que son las que finalmente generan desarrollo y productividad para una nación, fuera de dar viabilidad y sostenibilidad a los proyectos sociales.

Por: 

César López

@CesarLopez_

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