Siéntase usted amenazado

Siéntase usted amenazado

jaderdollyEstudio de probabilidades para evitar la clonación de Jaider Villa y sus deplorables efectos secundarios
Yo de usted me sentiría amenazado. En unos meses ya no serán “…de novela”, sino “…de ingeniería”, “…de administración” o vaya usted a saber hasta donde llega el alcance de los “realities”. Espero de su parte un poco de respeto, más que admiración, para los que aún nos estamos formado como artistas escénicos, para los que a diario nos enfrentamos al verdadero “medio artístico” colombiano en el que es tan difícil proponer algo serio y sobrevivir al mismo tiempo. Esta actitud contrasta con el ambiente de la casa estudio de RCN, donde de vez en cuando se trabaja y la mayoría del tiempo se protagoniza un verdadero culebrón, con chismes, sexo, intrigas y sobretodo amenazas.
Siéntase usted amenazado porque los próximos días será bombardeado por el “reality show”, y todos a su alrededor hablarán de lo que ocurre con los “Protagonistas”. Mientras ve y escucha los titulares de los noticieros, no importa de lo que estos hablen, se sentirá tentado por los chismes de los jóvenes amenazados. No es mentira, recuerdo que así pasó el año pasado: veía el noticiero y dos titulares me sorprendieron, primero el del impuesto para la guerra en los productos básicos alimenticios y luego el de los amenazados protagonistas de la semana. Mi inquietud en aquel entonces fue: ¿Eso es una noticia o una dosis de anestesia?.
El programa parte de una gran mentira, la de creer que se pueden descubrir “actores innatos”. Esa creencia obedece al deplorable manejo del antiguo concepto del “ángel” en el actor, algo especial que lo hacía resaltar del grupo de compañeros en escena. El “ángel” no era otra cosa que “presencia escénica”, para algunos consciente y para otros no. Esa “presencia escénica” se ha transformado en “apariencia escénica” y es el principal criterio de selección que aplican, no sólo los jurados sino también los televidentes, a la hora de decidir quién se va o sigue en el juego.
Tenga también en cuenta a los “maestros”, término que llega a usarse en el programa para referirse a personas como Horacio Tavera, Julio César Herrera, Julio Sánchez Coccaro y otros invitados que seguirán apareciendo día tras día. Sí hay “Maestros” de la actuación en Colombia, pero no son precisamente ellos. Los verdaderos “Maestros” no son considerados como consagrados por participar en novelas con personajes desbordados y caricaturizados, ni tampoco por descansar de la labor escénica para dedicarse a la politiquería (sin resultados), tampoco por participar en cuanta propuesta de teatro comercial se les presente.
Es más, a los verdaderos “Maestros” del teatro colombiano ni siquiera les gusta que les digan así; prefieren ocuparse en una casa-teatro o en unas pocas universidades del país leyendo, investigando, haciendo teatro, escribiendo, ganando premios y siendo reconocidos en otros países. Sus actores nunca se sentirán consagrados, pero sí retados a poner donde se merece el oficio del actor. Siéntase usted amenazado, porque espero que algún día le toque sacar la cara por su oficio antes de que se lo pongan en público como un “reality show”.
Como sugerencia final, vea pero no se crea todo los que le ofrece la TV. Esté alerta y no se duerma, sea protagonista pero de su vida y córtele los hilos a su titiritero. Dígale NO a la clonación de estos productos, a la reaparición de estos males. Vacúnese y coja defensas antes de que sea demasiado tarde.

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