Somos tercos, aún creemos en Colombia

Somos tercos, aún creemos en Colombia

Si algo caracteriza nuestra generación es la cantidad de información que recibimos a diario, gracias a la explosión de las nuevas hiper-tecnologías. Pero contradictoriamente enfrentamos la crisis de la no comunicación portada_calvitorialque nos envuelve en soledad, aislamiento y manipulación. Enfrentamos telarañas virtuales en la mayor crisis del ser humano.

Tienen en sus manos el cuarto clavo de este año, en este andar por el periodismo estudiantil, hemos enfrentado retos importantes como armar un equipo de trabajo, el aprender procedimientos en diseño, finanzas, distribución y ventas; pero sobre todo, nos hemos enfrentado a la incredulidad, escepticismo e indiferencia de nuestros propios compañeros de estudio. Vale preguntarse ¿Para qué creen que sirve un clavo?, ¿No será mucha la pretensión creer que se está construyendo una nueva Colombia?, ¿Será que un medio de información más, ayuda a la comunicación entre nosotros?

Los clavos que se consiguen en ferreterías generalmente se utilizan en carpintería  o en las obras de construcción. Los usamos para juntar tablones de madera, armar estructuras ó simplemente para colgar un cuadro. Aunque no son esenciales, los clavos son importantes. EL CLAVO que conseguimos en la Universidad sirve para cosas muy similares. Tenemos muchas razones para afirmar que estamos construyendo la Universidad, el país y a nosotros mismos.
¿Por qué?

Por que hemos asumido el riesgo de formar parte de ese pequeño equipo de periodistas independientes (en Colombia ese riesgo se traduce en persecución, exilio y muchas veces la muerte) que lo dan todo para mostrar una realidad diferente a la oficial. Estamos acostumbrados a que monopolios manipulen la información en beneficio de unos cuantos. Por estos días esta sonando la compra de “El Espectador” por “El Tiempo”… no hay nada nuevo sobre el paisaje.

Porque defendemos nuestro propio espacio par soñar, para gritar e inclusive para ser activos en nuestro proceso de formación (de-formación). Ofrecemos el “ papayaso” para que los temores, las dudas, las rabias y las certezas  tengan su propio espacio. ¿No es acaso esa la posibilidad de ejercer nuestra libertad?…”El Estado y la sociedad garantizan la participación activa de los jóvenes en los organismos públicos y privados que tengan a cargo la protección, educación y progreso de la juventud”. Art. 45 de la Constitución Nacional del 91.

Porque creemos que como universitarios no podemos estar ajenos al contexto social, cultural y político de nuestro país. Sin idealizar la generación de los 60´s, queremos construir una generación menos egoísta y con criterio frente a las incoherencias de los humanos. ¿Acaso la Universidad es un feudo, donde somos inmunes a las realidades sociales del país? ¿Cuántos de los 5 millones de negros o indígenas que habitan el país están estudiando en la Universidad? ¿Dónde están las prostitutas, los extorsionados, los corruptos, los homosexuales, los paramilitares, los guerrilleros, los enfermos de Sida? Son parte de la cotidianidad y también están entre nosotros.

Porque queremos recuperar esa posibilidad de soñar. Y sobre todo soñar en común. Esta es la única forma de fortalecernos, de fortalecer nuestra identidad, como Universidad, como ciudad, como departamento. EL CLAVO es una ventana para empezar a ventilar objetivos comunes. Nos negamos rotundamente a que Hollywood y sus cómplices publicitarios sueñen por nosotros. A que piensen nuestro consumo, nuestro futuro y nuestros anhelos.

Porque sencillamente estamos haciendo realidad la constitución del 91 ejerciendo “…la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y  recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”. Art. 20 Constitución Nacional.

Porque con dignidad y absoluta independencia, hemos fortalecido esa democracia participativa que promueve la tan mencionada y manoseada Constitución Nacional.

Creemos que EL CLAVO es un acto de fé en nuestro país, en la construcción de una generación por la vida.

Porque generamos empleo y estamos en permanentes procesos de mejoramiento continuo. Investigación de mercados, normalización de procedimientos y estrategias gerenciales de alto nivel están mejorando nuestro producto, como un medio competitivo, pero muy humano.

Porque hemos motivado, acompañado e invitado a otras experiencias similares en varias universidades, para que existan otros clavos, como  El Grafito (Fac. de Comunicación de la Autónoma), El Mosco (USACA), Metamorfosis (USABU), EL Martillo (independiente). Nuestra voz se ha multiplicado.

Lo único que nos duele y preocupa es que usamos recursos de la naturaleza para salir al público. Y lo más triste es que son pocos los que hacen un verdadero uso del periódico.

Si aún cree en Colombia, compre EL Clavo, y júntese a los que estamos en construcción.

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