Un planeta de plásticos

Un planeta de plásticos

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 El cambio está en nuestras manos

 

Hace algunos años los sábados eran los días en los que la mayoría de personas hacían el mercado. Los colores, los olores y los sabores de las frutas, verduras y flores se mezclaban con el ruido de la galería, el espacio donde convergían los productores agrícolas y  los compradores, ya que los supermercados o tiendas de grandes superficies no eran muy comunes por esos días. Todas las compras que hacíamos eran empacadas en bolsas hechas de papel periódico las cuales transportábamos siempre un canasto. Esta práctica tan sencilla, tan limpia y amigable con el medioambiente fue rápidamente reemplazada por una que dentro de poco podría acabar con el Planeta. Estamos hablando del uso y el abuso de las bolsas plásticas.

Fue en los años 70 y gracias a su distribución gratuita que las bolsas hechas en material plástico se popularizaron en el mundo, llegando a registrarse hasta nuestros días un tráfico aproximado de 1 billón de unidades por año.

Lo que muchos ignoran es que las bolsas de plástico consumen grandes cantidades de energía para su fabricación y que están elaboradas con derivados del petróleo, además las que cuentan con algún tipo de serigrafía podrían contener residuos metálicos altamente tóxicos.

La biodegradación de su material oscila en un promedio de 200 a 500 años, es decir, tienen que pasar varias generaciones para su destrucción completa. Cabe resaltar que la mayoría de las bolsas plásticas se usan sólo una vez.

Otro dato importante a resaltar es que se estima que el 5% de la totalidad de la extracción del petróleo va a parar como materia prima a la industria del plástico, lo que convierte a este elemento tan común en nuestra vida diaria como un elemento perjudicial para el medioambiente, y lo peor es que ni siquiera lo sabemos.

Es tanta la cantidad que existe de estos artículos que en países como China y Sudáfrica se les ha empezado a llamar “contaminación blanca”, ya que de manera lenta y sigilosa llegan a los océanos y hábitats donde la flora y la fauna sufren sus consecuencias.

 

Pero, ¿qué podemos hacer?

-Tratemos de evitar usar las bolsas plásticas que nos ofrecen en las tiendas. Usemos mejor una bolsa de tela, con la que podremos ahorrar hasta seis bolsas plásticas por semana, lo que equivaldría a 24 bolsas al mes, 288 bolsas al año y 22.176 bolsas durante una vida promedio.

-Participemos en campañas de limpieza de lagunas, humedales, ríos y mares.

-En Colombia se implementó un programa para regular el consumo de bolsas plásticas, ¿pero qué tal si exigimos que sean prohibidas de una vez por todas?

 

Clávate el biodato

Recuerda: reducir el uso de bolsas plásticas ayudará a disminuir considerablemente los niveles de contaminación ambiental, además de contribuir con la reducción del consumo de petróleo, el cual no es un recurso renovable, que además genera, por su tenencia guerras y muertes en nuestro Planeta.

#FirmemosLaPazConLaNaturaleza

 

 

Autor: José Manuel Díaz Hoyos
Twitter: @JmDiazhoyos
Jose Manuel

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