Vocación de depender

Vocación de depender

Dependencia de dependencias la de nuestro gobierno: esa sí que es una verdadera dependencia. Nuestro querido presidente quiere convertir el país en una dependencia o sucursal, mediante el ALCA, de todos los productos que fabrican nuestros amigos los americanos, como dice la canción de Piero…
vocacion_dependerNuestro mandato republicano no es autónomo. Todas las políticas nos las dicta nuestro querido y guerrero amigo, el mono, que tiene casa blanca en Washington.
Definamos qué se entiende por dependencia, cosa de no equivocarnos. Nos lo recuerda el diccionario: “Dependencia es la sujeción o subordinación de A a B”. ¡Qué carajo! Nuestro Estado, se dice en la Constitución del 91, es soberano, pero veamos quién dicta las políticas económicas para este pueblo, y así nos hacemos llamar “soberano”
El Fondo Monetario Internacional, junto con el Banco Mundial son los que dictaminan cómo se tienen que organizar las finanzas de este gran territorio de blancos, negros y mulatos. Subordinación de nuestro gobierno al gobierno norteamericano. Esto lo observamos en el proyecto entusiasta de la actual administración para hacer parte del propósito de EEUU de edificar una estructura normativa supranacional, vinculante, obligatoria, que –bajo el espejismo del libre comercio- otorgue plena libertad de acción a las grandes corporaciones transnacionales gringas. He aquí la cara política del mencionado ALCA, y si la actual administración llega a firmar este acuerdo, por allá para el año 2005, sí que nos volveremos dependientes del mercado que propagan nuestros “queridos amigos”, los americanos… Es importante hablar un poco de esta dependencia económica, ya que, como dicen los mamertos, la economía es la base estructural de la sociedad, y si dependemos de lo económico, dependemos en todos los campos.
Y para que vean que no les hablo de temas apócrifos, los invito a que leamos con entusiasmo crítico, cierto “periodiquillo” llamado Le Monde Diplomatique de diciembre de 2003. Ahí nos vamos a enterar de que los americanos poseen una batería ideológica que refleja su capacidad de subordinar, pero a su vez de humillar a los países que intentan pactar el llamado ALCA. Los padres del personaje Rambo, sostienen una definición que reza: “(…) países que estarían listos para un tratado bilateral y se refieren tanto a las características de su legislación como a sus avances en la aplicación de ciertas políticas. Por esta vía, lo que podría ser materia de negociación se convierte en condición para negociar”
Condiciones para negociar que se materializan en la puesta en marcha de reformas. Y hacemos una reforma pensional y laboral; y por si las moscas, nuestros padres de la patria hacen una reforma tributaria, cuestión de cumplir honradamente los dictámenes para poder entrar al tratado de organismo bilateral.
Y dato para recalcar: la gran vocación de nuestro gobierno para depender, porque no ha tomado una posición firme de negociar sino de sumiso operador; postura incómoda porque sangran rodillas. Actitud que no han tomado gobiernos vecinos, como el del generalísimo Chávez que hace un llamado al Fondo Monetario Internacional (FMI) a que cambien su conducta de sobornados económicos y la de poder crear “un Fondo Humanitario Internacional”. Carajo, ¡qué iniciativa de no depender!
Y para ir dejando este llamado de reflexión, nos queda por indicar que no es cosa de ahora nuestra santa dependencia. Vamos a la despensa de la historia, y con sorpresa observamos la sujeción que tenían nuestros antepasados con los cristianos y civilizados españoles, que vinieron en santa y sagrada rapiña contra el oro de los muiscas, por citar uno de tantos ejemplos. Antes los sobornadores eran los españoles, ahora son los americanos…
Moncayo S Héctor –León. Colombia en Miami. El Bazar de las ilusiones vergonzosas. Le Monde diplomatique. Año II, número 19. Diciembre 2003. Pág. 3

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