¿Y si no lo asesinaban? Un viaje al pasado donde Gaitán no murió

¿Y si no lo asesinaban? Un viaje al pasado donde Gaitán no murió

Gaitán

Señalan quienes lo conocieron, que después del atentado fallido que le quiso arrebatar la vida, Jorge Eliecer Gaitán entendió que sus enemigos en lugar de hacerle daño, habían impulsado su candidatura presidencial y fortalecieron su entrañable relación con el pueblo colombiano. Entonces, decidió celebrar con unos buenos tragos su suerte. En 1949, Gaitán y Laureano Gómez se enfrentaron en las urnas, y como era de esperarse, el candidato liberal arrasó con su contendor, lo eligieron Presidente.

“Si avanzo, seguidme. Si me detengo, empujadme. Si os traiciono, matadme. Si muero, vengadme”, repitió Gaitán —en el discurso de posesión como Presidente de la República de Colombia—, a la multitud que escuchó su discurso inicial. El Presidente advirtió a los enemigos de su gobierno y del pueblo liberal, cesar la violencia, aceptar su derrota y gobernar para el pueblo, con el pueblo y por el pueblo. Los conservadores entendieron el mensaje y detuvieron la oleada; con la famosa “Marcha del Silencio”, el caudillo liberal había demostrado tener el dominio sobre el pueblo y contrariarlo era arriesgarse a afrontar una inminente guerra civil.

Al iniciar su gobierno, también comenzó su política social, antioligarca y antiplutocrática. Por primera vez en la historia, el Estado otorgó créditos para las clases más desfavorecidas, incentivó el comercio nacional, aumentó aranceles e implementó la seguridad social obligatoria. Las medidas fueron importantísimas para la gente, aunque críticas para la economía del Estado debido al elevado gasto público. Gaitán intentaba responder con medidas, pero…

Cuando había transcurrido un año de gobierno, sucedió lo impensable: el partido Conservador no aceptó la entrega del poder como lo había hecho creer meses atrás, hubo golpe de Estado, en una alianza político-militar, tropas del ejército atacaron la Casa de Nariño, el golpe lo lideró el General del Ejército Régulo Gaitán Patiño… todavía son confusos los hechos que llevaron a la muerte del presidente Gaitán, sus simpatizantes aseguran que ante la inminente destrucción del Estado, decidió suicidarse, mientras que los conservadores sostienen que el grupo de seguridad de Gaitán intentó hacer frente en la arremetida y en el intercambio de disparos, el líder liberal murió, paradójicamente, con un tiro en la sien .

Se estableció la Junta Militar y ésta asumió el poder legislativo, el Congreso en sí, fue disuelto por el nuevo presidente, el conservador Laureano Gómez, ese había sido el pacto. Crearon a su vez, un cuerpo de seguridad para enfrentar la amenaza comunista, es decir, todos, liberales, comunistas, disidentes, conservadores que no aceptaban el golpe de Estado, en fin. A los golpistas, los auspició el gobierno de los Estados Unidos, que para ese entonces ya había promulgado la doctrina Truman para la contención del comunismo y de todo cuanto se le pareciera. La represión fue caótica, y lo que hacía unos cuantos años era un pueblo empoderado, para 1953, no era más que una ciudadanía sometida y silenciosa.

32 años pasaron para recuperar el gobierno democrático, los jóvenes fueron protagonistas, se movilizaron y generaron un movimiento ciudadano, aprovecharon la propuesta de la Junta Militar para modificar un artículo de la Constitución. Se implementó la propuesta de la Séptima Papeleta y el régimen no tuvo otra opción que convocar a una Asamblea Nacional Constituyente y retornar a la democracia.

 

Autor: Luis Gabriel Rodríguez de la Rosa
Twitter: @Lgrdelarosa
luis gabriel

 

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