Astrid Ramírez, en que viva la música, Semanario 49

Astrid Ramírez, en que viva la música, Semanario 49

Astrid Ramírez

Astrid Ramírez

Astrid Ramírez es una actriz caleña, radicada en Bogotá, que acaba de terminar su participación en el rodaje de Qué viva la música, película basada en la novela de Andrés Caicedo y dirigida por Carlos Moreno De paso por Cali, nos cuenta su experiencia en esta pieza audiovisual, esperada por tantos.

EL CLAVO: Hablemos del personaje que interpreta en Qué viva la música.

Astrid Ramírez: Tengo alma de María del Carmen, un poco de picardía como Mariángela, pero inocencia, sensualidad y un novio extranjero como… (risas) ¡Tendrían que ver la película!

EL CLAVO: ¿Se parecía al personaje?

Astrid Ramírez: Yo me lo pregunto mucho también. La verdad presenté casting primero para María de Carmen Huerta. Finalmente, mi perfil se acomodó a otro personaje.

EL CLAVO: ¿Puedes adelantarnos quién es?

Astrid Ramírez: No por el momento. La producción ha decidido mantener las expectativas al respecto.

EL CLAVO: Pero la gente que se leyó la novela tiene derecho a intentar adivinar… ¿Cree que si hubiera vivido las experiencias de su personaje, habría caído en el mismo estilo de vida?

Astrid Ramírez: Sí. Indiscutiblemente. Son cosas que pasan y se dan. Nadie las está buscando. Están ahí puestas para vivirlas. Algunos lo viven de forma extrema; otros, de a poco. Ppero se vive. Cada día, en una ciudad como Cali, existe la posibilidad de que des tu primer paso en ese estilo de vida.

EL CLAVO: ¿Cuál estilo de vida? ¿Drogas, rumba…? ¿Qué pasa en Cali que se da eso de manera tan silvestre?

Astrid Ramírez: Llega gente de otras partes, a poner algo de su cultura europea, de droga y rock and roll. Entonces, se junta el parche de la salsa, se junta el calor, la naturaleza plena. Todo te da para que tengás un viaje a nivel cultural. Mi personaje tiene mucho que ver con eso, ya que es una chica caleña. Y puesto que soy caleña, solo tuve que acomodarme a su comportamiento para construir el personaje.

EL CLAVO: ¿Qué tanta libertad tuvo?

Astrid Ramírez: La que quisiera. Yo cree un perfil de mi personaje: una chica que ha vivido de todo con su chico extranjero. De cierta forma ambos se dejan llevar por la rumba caleña y terminan metidos en ella de cabeza. Sencillamente, Carlos (Moreno) me dio la confianza para darle un toque personal a mi interpretación. Me dejó ser. Algo que fuera muy natural, pero buscando puntos en común con el personaje. ¡Es un tipazo!, siempre te está llenando de seguridades.

EL CLAVO: ¿Ya había trabajado con él?

Astrid Ramírez: Trabajé en la serie que él estaba dirigiendo: Escobar, el patrón del mal. Pero nunca me tocó grabar con él.

EL CLAVO: ¿Qué personaje interpretaba en El patrón del mal?

Astrid Ramírez: Ana María de Gaviria, esposa de César Gaviria. Fue una experiencia relinda porque acá no les apuestan mucho a las actrices que tienen el pelo corto. Acá hay muchos prejuicios actorales, en muchos sentidos: por el pelo corto, por la piel blanca. Tengo un perfil muy europeo. Y eso es raro.

EL CLAVO: ¿Hasta dónde llega ese perfil europeo?

Astrid Ramírez: Es físico. Tengo todo el color y el sabor caleño. Hasta para cocinar. ¡Hago unas chuletas vallunas deliciosas!

EL CLAVO: ¿El perfil rumbero de los personajes de Qué viva la música corresponde a elementos de su personalidad?

Astrid Ramírez: Creo que tiene mucho que ver. Yo, mientras viví acá en Cali, no fui rumbera. Era mucho más del parche bohemio de la Loma de la Cruz, San Antonio,  conciertos de jazz, blues, ir a La Tertulia, a Los Cristales. Mi parche caleño no fue de drogas o trago. Más bien algo muy tranquilo.

EL CLAVO: ¿Parche de andén?

Astrid Ramírez: Sí. Andar la calle. Así es mi personaje, muy hippie.

EL CLAVO: ¿En Bogotá estuvo expuesta a lo mismo?

Astrid Ramírez: No, Bogotá no lo permite, es una ciudad que ya no es virgen. Cali sí.  Lo es hasta las cinco de la tarde, cuando empezás a sentir la brisa del Pacífico. Hay una serenidad y una calma que no la conseguís en Bogotá. Caminar por Cali es enamorarse, es mágico. Cada esquina tiene algo que contar. Bogotá es movimiento perpetuo. Cali guarda cierta quietud. No es lo mismo terminar de grabar en Bogotá a las seis de la tarde y salir a caminar por ahí.

EL CLAVO: ¿Tenía antes la obra de Caicedo en la cabeza?

Astrid Ramírez: No. En el colegio nunca me la hicieron leer. Sabía que existía un escritor caleño que fue muy importante, pero no sabía nada De cierta forma me llegó de sorpresa. Fue ver lo que ya sabías de Cali, pero a través de la mente de un chico que estaba muy frito.

EL CLAVO: Después de haberse leído el libro, ¿cómo ve la cinematografía, cómo ve la adaptación de Carlos Moreno?

Astrid Ramírez: Es increíble cinematográficamente. Muchas de las cosas que van a salir en esta película no se habían visto en Colombia. Es vivir la música segundo a segundo. Es un viaje. Nadie se lo va a creer cuando la vean.

EL CLAVO: ¿Va a seguir haciendo cine?

Astrid Ramírez: Definitivamente. Es lo que amo. Un rodaje,  una locación al aire libre, no tiene comparación con nada.

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