Photobtura: capturando sueños, Semanario 54

Photobtura: capturando sueños, Semanario 54

Fotografía: Jonathan Ríos

Fotografía: Jonathan Ríos

Cuando uno piensa en los hermosos paisajes y en la inmensa cantidad de recursos de nuestro país, es inevitable hacerse una imagen mental de toda la fauna que va desde la Guajira hasta el Amazonas, y aún haciendo un gran esfuerzo mental, es difícil recordar todos y cada uno de los diferentes tesoros que están dispersos a lo largo y ancho del territorio nacional, pero parte de esa memoria está grabada por momentos que fueron capturados en diferentes zonas y que hoy permiten armar una idea mejor organizada de nuestro patrimonio ecológico.

Hablar solamente de los paisajes como único atractivo sería injusto, puesto que la fauna tan exótica como diversa, es un factor muy importante en todo lo turístico, lo biológico (obviamente) y hasta en lo social, sin embargo hay que anotar que nuestra riqueza se representa en lo mineral, en lo cartográfico, en lo fluvial entre otros tópicos más (incluyendo lo cultural), somos una preciosa mezcla de elementos que hacen grande nuestra patria.

Aunque se dice que cuando se tiene mucho desde siempre, no se aprecia ni valora lo suficiente, afortunadamente este no es el caso, se ha demostrado que queremos lo nuestro y las generaciones de jóvenes están haciendo esfuerzos para devolver la fe en nosotros mismos, porque para nosotros esta tierra que adolece de soluciones en otros ámbitos, tiene su brillo en tantos otros, y es que hay movimientos de todos los gustos, sabores y colores.
Está claro que intentar abarcar todos los campos es casi imposible, podríamos tardar semanas, meses y quizás hasta años debatiendo sobre lo que se ha hecho, lo que se está haciendo y lo que se hará en todas estas materias, y sin embargo poco y nada cambiará la forma en la que se actúa sobre estos matices.

Nuestra biodiversidad tampoco cambiará en demasía, pero es de vital importancia capturarla en todo su esplendor mientras podamos, porque no sabremos cuando esto ya no nos pertenezca (como el territorio marítimo que ganó Guatemala), de nuevo y por fortuna, contamos con grupos de personas conscientes de esto, que desde ahora trabajan en la memoria moderna del país.

Desde Buenaventura, un grupo de jóvenes amantes de la fotografía han recuperado la cultura de amor por lo propio, el cariño que va más allá del drama social, y quienes con cámara a bordo proyectan la verdadera realidad del puerto más importante del país, esa realidad maravillosa de una ciudad pluricultural, con un abanico de posibilidades, con gente alegre que representan el sentir de un pueblo cargado de esperanzas e ilusiones.

Quienes conforman este grupo son jóvenes cuyo principal interés es el de dar a conocer el lado amable y bondadoso de la ciudad, a través de hermosas capturas que realizan de manera espontánea, aprovechando cualquier espacio, cualquier rincón que a simple vista parece rutinario para convertirlo en una obra exponente de la belleza portuaria.

Cabe destacar que el nacimiento del grupo y la propuesta inicial se dan a partir de diversas casualidades entre los miembros, que a través del tiempo fueron ensamblando detalles y dirigieron esfuerzos hacia un mismo rumbo, característica que se ve reflejada entre otras cosas por la composición del nombre, de primer golpe da la impresión que es simple, pero es la fusión de 3 conceptos que definen al grupo: Photo (De Photography), Ob (De Obturador) y Tura (abreviación para Buenaventura).

Por su método de trabajo y su cercanía con las redes sociales, el espectro del grupo se ha ampliado enormemente en los meses siguientes a partir de su creación, permitiéndoles llegar de manera oportuna y profunda a gran parte de la comunidad que ya empieza a reconocer este noble trabajo, y aunque actualmente son pocos sus miembros, existen muchas personas interesadas en unir sus esfuerzos y su pasión en favor de seguir iluminando todo el espectro de la ciudad.

PHOTOBTURA, es una muestra del trabajo en equipo de unos jóvenes que han logrado unir su amor por la fotografía con su amor por la ciudad, capturando entre sus lentes instantes mágicos, y perpetuando a través de sus fotografías el lado amable de una ciudad a la que se le impone una mala imagen, el trabajo de estos jóvenes apenas empieza, pero los signos son prometedores y sin duda alguna seguirán creciendo tanto individual como colectivamente, aún tienen mucho que mostrar y una ciudad que en su esplendor les agradece.

 

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