Wagner, una marca con carácter, Semanario 59

Wagner, una marca con carácter, Semanario 59

Diseño y arte en un sólo lugar

Diseño y arte en un sólo lugar

Los colombianos nos caracterizamos por ser personas creativas, la idea de prosperar en medio de tantos problemas que afronta el país impulsa a esta sociedad a ser emprendedora e independiente, a buscar la manera de salir a flote en medio de los obstáculos que pone la vida.

Un claro ejemplo de los los colombianos emprendedores es el de Ricardo Arango Wagner, quien desde joven se interesó por el mundo del comercio y lo convirtió en su fuente de ingresos. Cuando entró a estudiar a la Academia de Dibujo Profesional, sabía que su objetivo iba más allá de trabajar y depender de una empresa.

Quería traer al mercado un producto innovador, que llevara su marca, con el cual él se identificara. Su proyecto de ser independiente se hacía cada vez más fuerte, sus ideas comenzaron a convertirse en acciones que llevarían a la creación de Wagner, la microempresa con la que aspira a llegar muy lejos.

El sueño de ser emprendedor fue un total reto para Arango: intentaba crear una microempresa y a la vez ofrecer un producto diferente a los demás. Ricardo comenzó a investigar acerca de las necesidades que tenía la gente, fue cuando descubrió que los accesorios eran la mejor alternativa para lo que él buscaba.

Su espíritu  innovador lo condujo a  trabajar estampados en un material como el cuero. Los bolsos, las billeteras, las correas y parte del calzado de su propuesta lo llevaron a conocer más de cerca los gustos y las necesidades de los clientes, quienes también proponen la imagen de lo que desean ver en el producto.

Para Ricardo no ha sido fácil incursionar en el mundo del comercio: en ocasiones ha tenido que ver cómo sus productos no han sido valorados por los grandes empresarios. Sin embargo, este joven caleño reconoce que esta clase de obstáculos hacen parte de  un camino que apenas comienza.

Ricardo Arango Wagner  no sólo espera generar empleo a través de su microempresa; sino demostrar a las personas que si se quiere salir adelante es necesario que la gente comience a buscar su propia independencia, a no dejarse sujetar por las órdenes de los dueños de las grandes organizaciones del país. Avanzar hacia un futuro exitoso y construir país también implica que los colombianos puedan darle vuelo a sus propias ideas.

De hecho, para Arango la exclusividad y el ser único marca la diferencia entre las personas, pues todo gira en torno a lo que ya está creado: ¡qué mejor manera de aportarle a la sociedad que innovando!

Para terminar podría decirse que  Ricardo, un emprendedor que combina los negocios con el arte y la calidad, se visualiza como un empresario capaz de reinvertir en la sociedad lo que su talento le proporcionó: cree firmemente en la posibilidad de generar muchos empleos; aportar conocimientos sobre la realización de sus productos; innovar en el mercado al que se dedica y por encima de toda otra idea demostrar que ser emprendedor es parte del espíritu que se desarrolla cuando se es colombiano. El espíritu está en todos, simplemente es cuestión de darle vuelo propio.

Por Daniela Solarte Lozano

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