Canaliar Humanum Est

Canaliar Humanum Est

El ser humano es un animal social. Y esto se demuestra con logros tales como la ciencia, la escritura, el arte o el poner para un botello.

¿Acaso existe alguien que no disfrute el poder gozar de algo sin pagar? ¿No es acaso uno de los placeres más bacanos de la vida? Claro que se disfruta. El gran problema es que esto se transforme en una forma de vida. Y para desgracia del bolsillo de muchos, la selección natural lo ha logrado con muchas personas.

Me explico: no hay ningún problema con que alguien llegue sin ser invitado o que alguien no tenga plata. En medio de esa necesidad de que la fiesta continúe, eso se olvida. Alguien más te colaborará. Y esto lo explican vainas como la ley del karma o el “hoy por ti mañana por mí”. Pero ese mañana se ve cada vez más lejano.

El ser humano es un animal social. Y esto se demuestra con logros tales como la ciencia, la escritura, el arte o el poner para un botello. Esto nos lleva a considerar que la tasa de consumo (de lo que sea) de una persona es inversamente proporcional a la inversión económica realizada por parte de la misma.

Esta avidez quizás se deba al no saber cuándo será esa próxima vez en que se podrá realizar este consumo. O al miedo a que lo descubran y lo saquen de la fiesta. Es una forma muy avanzada de parasitismo.

Al ser social, el ser humano tiende a compartir. Donde come uno comen dos. Pero existen ciertos factores que uno no comparte, como el que un completo aparecido esté intentando levantarse a la novia de uno. Y son éstas las personas que llevan hasta el límite el no pagar por algo. Son el tipo de personas que buscan gratis hasta un tiro…

RECOMENDACIONES PARA PATOS Y/O CANALEROS

• No sean ‘cusumbo solos’. Que por lo menos la gente pueda decir “no pone un verraco peso pero el man es un bacán”.

• No manden a pedir más trago si no van a poner plata. Faltaba más…

• No se quejen del trago. ¿Tras de canalero, exigente?

• No se emborrachen. Lo único más ‘jarto’ que un canalero es un canalero cansón.

• No le caimaneen a la novia del dueño de la casa o de la fiesta. Uno puede ‘patiar’, pero no patea el vianda.

• A mayor cantidad de invitados, mayores opciones para canaliar.

• Gócenla. ¡Sonrían, carajo!

• En las fiestas de 15 no hay trago. Solo hay comida y la sirven bien tarde. Ah, y las mesas que están más lejos de la cocina son a las que sirven primero.

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